Los lados de la montaña

Texto basado en hechos reales

El invierno aquí, junto a la montaña, es único debido a la nieve y los centros de esquí al estilo del Primer Mundo, y en verano el rocoso paisaje se torna colorido y se refleja en los cristalinos lagos como en muy pocas partes del resto del país. Por este atractivo, entre otras razones, los turistas vienen de visita desde hace décadas y lo que comenzó como un pequeño pueblo cordillerano creció hasta convertirse en una ciudad de aproximadamente 133 mil habitantes distribuidos en distintos barrios, de los cuales, los más humildes y populosos se sitúan en lo alto de las laderas, lejos, pero no tanto, del brillo del centro del valle.
En uno de estos barrios vivía Miguel, de 23 años, quien el 28 de enero de 2015 salió de su casa, a la que jamás regresó. Su familia hizo la denuncia ante la Policía por temor a que hubiera sido víctima de un posible “ajuste de cuentas” ya que el muchacho formaba parte de un grupo de personas con antecedentes por homicidio, robos y narcotráfico.
Un día después a su desaparición, mientras le personal policial iniciaba la búsqueda, un llamado al 911 alertó sobre un posible crimen cometido en una casilla del mismo barrio, propiedad de la familia Chávez, enfrentada con el grupo de Miguel. Pero en una primera inspección en dicha vivienda, tan precaria que ni siquiera contaba con provisión de agua en su interior como el 7% de las casas particulares de la ciudad, los investigadores no hallaron rastros del joven buscado.
En tanto, el 31 de enero, Juan, un empleado municipal de 35 años, fue asesinado a puñaladas en una pelea entre familias vecinas ocurrida en un barrio lindero. El agresor fue identificado rápidamente por los allegados a la víctima que quisieron lincharlo, pero el sospechoso escapó aunque horas después se entregó a la Policía.
Tres días después, peritos policiales y de bomberos regresaron a la casa de los Chávez y esta vez descubrieron que un viejo Renault 12 tapaba el pozo ciego de una letrina ubicada en los fondos de la propiedad. Tras remover el vehículo y cavar en el agujero finalmente encontraron un cuerpo envuelto en una bolsa y maniatado. A simple vista, por el avanzado estado de descomposición, el cadáver no pudo ser identificado, pero en la morgue se constató luego que se trataba de Miguel, al tiempo que la autopsia también determinó que el joven había sido asesinado a balazos antes de ser arrojado a la tierra.
Ante el hallazgo del cadáver del joven, los investigadores detuvieron a las cinco personas que se encontraban en ese momento en la casilla, todos integrantes de la familia propietaria de la misma. Sin embargo, la principal hipótesis apuntaba a que no todos los responsables del crimen habían sido apresados, por lo que las diligencias continuaron.
Así, el 14 de febrero, “Maxi”, sindicado como uno de los autores materiales del homicidio de Miguel, fue detenido en otro de los barrios “altos”, donde la Policía secuestró un arma de fuego que fue sometida a distintos peritajes para determinar si se trataba de la empleada en el crimen.

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Todavía era verano y el clima bondadoso permitía disfrutar de actividades al aire libre, como, por ejemplo, la doma de caballos. En un pequeño paraje ubicado unos 30 kilómetros al este de la ciudad, “Pato”, de 42 años y jefe de una comunidad de integrantes de los pueblos originarios, salía del evento junto a su hermano menor cuando ambos fueron atacados a puñaladas por un grupo de hombres aparentemente alcoholizados. La mayor de las víctimas murió en el lugar mientras que la otra quedó internada en grave estado en el hospital zonal. Y mientras la Policía y la Justicia aun buscan a los responsables del hecho, los familiares de los hermanos atacados rechazaron la pista de una “pelea de borrachos” y apuntaron a un ataque discriminatorio hacia su comunidad.
Pero la despedida de la estación más cálida del año guardaba otro capítulo violento, el cual ocurrió el 13 de marzo cuando Ricardo, de 59 años, fue encontrado asesinado a golpes, desnudo y con sus prendas de vestir entre sus piernas, en un pasaje cercano a una de las rutas de acceso a la ciudad. Por el crimen detuvieron a un sospechoso acusado de haber mantenido una discusión con la víctima pero al día siguiente fue liberado por falta de pruebas. Lo que quedó claro para los investigadores es que el móvil del homicidio no había sido el robo.
Con la llegada del otoño, no sólo el paisaje se oscureció, sino también las calles, donde la noche del 17 de abril, un adolescente de 16 años fue asesinado de dos balazos cuando iba en su moto a buscar a un amigo y varios desconocidos lo atacaron al detener su marcha en una esquina. El chico quedó tendido junto a su rodado y murió cuando era trasladado al hospital zonal. Descartado el robo, la investigación se orientó a una pelea por problemas personales.
Otro menor de edad, Isaac, de 15 años, murió el 20 de abril luego de haber recibido un puntazo en el corazón durante una pelea con un compañero de escuela a la salida del establecimiento educativo al que ambos concurrían. El hecho ocurrió en plena vía pública y como el agresor era inimputable por su edad, la Justicia sólo notificó de la causa a los padres de éste.
Apenas habían pasado 48 horas de este último crimen cuando hizo erupción un volcán emplazado en la cordillera y las cenizas volvieron a caer sobre la ciudad, como en 2011, aunque esta vez el fenómeno fue mucho menos intenso y las consecuencias resultaron leves. De todos modos, durante varios días, ésta fue la gran preocupación de la mayoría de la población.
Una vez disipadas las cenizas, el Gobierno provincial informó que en el primer trimestre de 2015 los robos habían descendido un 19% en comparación con el mismo período del año anterior. Sin embargo, la ciudad junto a la montaña resultó ser el distrito que menos variación tuvo: 2,5%.

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Parecía que el crimen de Miguel había sido totalmente esclarecido cuando la Policía, por orden de la Justicia, detuvo el 30 de mayo a un joven de 26 años, apodado “Alita", como el sindicado autor intelectual del homicidio. Lo apresaron en el mismo barrio donde se habían producido los hechos pero esta vez no secuestraron armas.
Por otro lado, el 3 de junio, "Mauri", de 19 años, fue asesinado de una puñalada en el tórax tras ser atacado en su casa ubicada en otros de los barrios populosos. La víctima falleció en el hospital zonal mientras que su ex pareja, de su misma edad y con quien tenía dos hijos, quedó detenida por el crimen.
Los días de junio siguieron tiñéndose de bordó cuando el 5 de ese mes Matías, de 30 años, fue a buscar a su novia y en momentos en que se hallaba sentado a bordo de su camioneta estacionada, un hombre rompió el vidrio de la ventanilla y sin mediar palabra le disparó, tras lo cual, escapó sin robar nada.
La víctima murió de un tiro en la zona intercostal, mientras que un sospechoso fue detenido horas después en su casa, donde el personal policial se incautó de la presunta arma homicida.
En lo que iba del año, todos los homicidios se habían cometido por cuestiones desvinculadas del robo hasta que el 12 de junio Eduardo, de 48 años, fue asaltado por tres delincuentes en la iglesia evangélica en la que trabajaba como cuidador. La maniobra fue advertida por un testigo que alertó a la Policía y cuando los efectivos arribaron al lugar hallaron a la víctima asesinada de un puntazo en el abdomen y golpes en la cabeza, y a los agresores que huían con un magro botín e intentaban esconderse en una escuela cercana, donde finalmente fueron detenidos.
Si bien el invierno comenzó el 21 de junio, la temporada turística de esta época se iba a inaugurar formalmente recién en julio, cuando las nevadas fuesen más intensas y se aproximase el receso escolar. Y para reforzar la seguridad de la ciudad para esas semanas, el gobierno provincial envió un total de 150 efectivos policiales.
Y mientras se aguardaba la llegada de la nieve y la presencia policial aumentaba, Horacio, de 44 años, decidió ir el 30 de junio al casino del shopping -no el clásico y reconocido salón de juegos ubicado en pleno centro comercial- junto a su mujer. Allí discutió con César, de 43, quien se retiró primero del establecimiento y aguardó al primero en la esquina. Cuando Horacio caminaba hacia su camioneta estacionada, César comenzó a golpearlo delante de su pareja.
Luego de la golpiza, el agresor huyó en su propio auto mientras que Horacio fue trasladado al hospital zonal donde murió justo antes de ser intervenido quirúrgicamente.
Por su parte, César fue identificado rápidamente por los testigos presenciales y las imágenes de las cámaras de seguridad del casino, y terminó siendo detenido horas después del hecho en su casa, donde había dejado auto estacionado.

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De esta manera, el primer semestre de 2015 junto a la montaña concluyó con un total de 10 homicidios dolosos consumados (lo que arrojó una tasa homicida cada 100 mil habitantes de 7,5 cuando en la Capital del país es de dos puntos menos) y, por otra parte, la segunda mitad del año comenzó con mucha nieve y una gran afluencia turística.

AA
Julio 2015

La Guerra en la ex Yugoslavia: Bosnia-Herzegovina - Parte IX


Vlasenica es un municipio del noreste de Bosnia donde el 21 de abril de 1992 quedó bajo el control de las fuerzas serbias que arrasaron distintas aldeas circundantes, causando la muerte de varios civiles, entre ellos, pobladores de Drum y Zaklopaca. A raíz de ello, muchos musulmanes y otros no serbios huyeron de la zona, y otros fueron detenidos y/o deportados. En junio del 92', las fuerzas serbias establecieron un campamento de detención en Sušica donde las mujeres y niños generalmente permanecían alojadas hasta ser trasladados por la fuerza a zonas musulmanas. Durante su detención, algunas mujeres fueron violadas, en ocasiones, delante de otros prisioneros. Se estima que entre fines de mayo y octubre de ese año, al menos 8.000 civiles no serbios fueron detenidos en Sušica. Además, unos 140 hombres fueron asesinados allí promediando septiembre.
En 1992, Habiba Hadžić tenía 49 años, estaba casada y era madre de dos hijos, Enis Hadžić, de 31 años, y Bernis Hadžić, de 29. En aquel entonces vivían en Vlasenica, un municipio con unos 34 mil habitantes, la mayoría musulmanes. Y en noviembre de 2003, esta mujer declaró en el juicio a Dragan Nikolić, comandante del campo de Sušica.1
La testigo contó que luego de que las fuerzas serbias tomaron el control, fue alojada en ese campo de detención durante dos meses junto su esposo e hijos y su cuñada. Las condiciones allí eran “terribles” y generalmente eran confinados en un hangar en grupo de entre 300 y 500 prisioneros.
Hadžić relató que fue testigo de la muerte de un detenido musulmán, Fadil Huremović y que la mujer de éste fue abusada sexualmente y que Nikolić les decía que él “tenía un control absoluto sobre ellos y que estaban a su merced. Les dijo que él era el Dios, el palo y la ley”.
“Durante mi estancia allí, Mevludin Hatinić y Durmo fueron golpeados; ambos murieron. Asim Zildzić fue golpeado y una vez cuando estábamos alineados para ir a los baños, lo vi en una camilla. Su ojo fue noqueado”, recordó.
La mujer, que dijo haber quedado discapacitada de uno de sus brazos por los golpes, agregó que los hombres que sobrevivieron a las palizas fueron dejados a morir en la “esquina de castigo”, dentro del hangar y a la vista de otros detenidos.
Hadžić declaró que cuando ella abandonó el campo, sus dos hijos permanecieron allí y que nunca los volvió a ver. “(...) No están vivos. Jenki (por Nikolić] lo sabe. Sólo deseo saber en qué fosa común fueron (colocados sus cuerpos) para que su madre pueda darles un entierro digno”, concluyó.

Zavidovići es un municipio del centro de Bosnia donde en julio de 1995, los combatientes musulmanes extranjeros o “muyahidines” del ejército bosnio lanzaron un ataque para presuntamente capturar a soldados serbios y llevarlos a la aldea de Livade. Los presos fueron alojados luego en el campamento Kamenica, diez kilómetros al sur de Zavidovići, donde luego fueron sometidos a palizas diarias, torturas y asesinados. En una ocasión, un preso serbio fue decapitado y todos los otros detenidos fueron obligados a besar la cabeza cortada. En septiembre del 95', en Kamenica una unidad muyahidín unidad mató a un anciano serbio y otros 52 soldados serbios.

Zenica es un municipio situado junto al río Bosna en Bosnia central y rodeado por colinas boscosas. Entre enero y junio de 1993, las fuerzas del EBM realizó una serie de fuertes ataques contra miembros del CDC en toda esta zona. El 26 de enero de ese año, combatientes musulmanes tomaron por asalto la aldea de Dusina, donde ejecutaron a un civil serbio y a seis soldados del CDC que previamente se habían rendido. Después de los conflictos armados, un gran número de bosniocroatas y serbobosnios fueron detenidos en la escuela de música de Zenica en condiciones de hacinamiento e insalubridad. En algunos casos, a los detenidos se les ordenó a cavar sus propias tumbas y fueron golpeados hasta la muerte por soldados musulmanes.

Zvornik es una ciudad bosnia ubicada en la frontera noreste con Serbia. El 8 de abril de 1992, policías y paramilitares serbios tomaron el control del municipio y, como resultado, cientos de civiles musulmanes bosnios huyeron, otros fueron detenidos y golpeados, torturados y/o asesinados. A principios del 92', más de 700 hombres musulmanes fueron presuntamente asesinados en la escuela técnica de Karakaj. Otra masacre ocurrió en junio del mismo año, cuando unos 190 detenidos fueron transportados al matadero de Gero en Karakaj y ejecutados por los guardias serbios. Entre 9 y 27 del mismo mes, más de 30 presos no serbios fueron asesinados en la casa de la cultura de Celopek, otros fueron golpeados y en una ocasión padres e hijos fueron obligados a abusar sexualmente de uno al otro en presencia de otros internos.
En julio del 95', más de mil hombres bosnios de Srebrenica y Potocari fueron trasladados a la granja colectiva en Pilica y otros centros de detención en el municipio de Zvornik, donde fueron torturados, abusados y asesinados.
En 1998, Dražen Erdemović, un soldado del ESB fue condenado a 5 años de prisión por haber matado a 70 de esas víctimas. Por su parte, Dragan Obrenović, comandante de de la Brigada de Infantería de Zvornik del ESB entre 1992 y 1996, fue detenido en 2001 y condenado en 2003 a 17 años de prisión por haber ayudado y apoyado la planificación, preparación y ejecución de las persecuciones y no prevenir ni sancionar a sus subordinados que cometieron crímenes de guerra.

AA
Agosto 2014

La Guerra en la ex Yugoslavia: Bosnia Herzegovina - Parte VIII


Višegrad es un pequeño municipio de Bosnia oriental, ubicado junto al río Drina, cerca de la frontera con Serbia y en un camino estratégico entre Belgrado y Sarajevo. El 19 de mayo de 1992, los líderes serbios locales establecieron la “Municipalidad Serbia de Višegrad” y comenzaron con una de las campañas más notorias para expulsar a la población musulmana. Entre mayo y junio de ese año, hombres, mujeres y niños bosnios fueron ejecutados en varios puentes sobre el Drina. Uno de esos hechos ocurrió el 7 de junio, cuando cinco musulmanes bosnios fueron asesinados y otros dos sobrevivieron al fingir que estaban muertos. Una semana después, más de 60 pobladores no serbios murieron en el denominado “incidente de Pionirska Street”, y el 27 de junio unas 60 mujeres, niños y ancianos musulmanes murieron tras ser encerrados en una casa que luego fue incendiada intencionalmente.
En ese marco, Milan Lukic fue líder de los grupos paramilitares serbios de Bosnia llamados “Águilas blancas” y “Los vengadores” que actuaron en Visegard. En 2005 fue detenido en Argentina y en 2009 lo condenaron a prisión perpetua por asesinato, torturas, persecución política, racial y religiosa y exterminio. Para la Justicia, Lukic fue el autor de la masacre cometida sobre el Drina el 7 de junio del 92' y le atribuyeron 53 homicidios de la calle Pionirska y 70 cometidos en un hecho ocurrido en la villa Bikavac, donde le colocó explosivos a una vivienda repleta de persona. Además, lo responsabilizaron de haber asesinado a varias mujeres en el barrio Potok de Visegard y de haber golpeado a los detenidos en el campo militar de Uzamnica.
Por su parte, Sredoje Lukic fue oficial de policía e integró los grupos paramiltares liderados por su primo Milan Lukic. Lo detuvieron en 2005 y en 2009 lo condenaron a 30 años pero en 2012 le redujeron la pena a 27.
Mientras que Mitar Vasiljevic también fue miembro de las “Águilas Blancas” y en 2004 lo condenaron a 15 años por los asesinatos de los cinco musulmanes bosnios sobre el río Drina.

Vitez está situado en el valle de Lašva, en el centro bosnio, donde el 16 de abril de 1993, las fuerzas del CDC, incluyendo una unidad especial llamada los “bromistas”, llevó a cabo un ataque sorpresa en varios pueblos de este municipio. Durante la ofensiva, las tropas croatas mataron a más de 100 campesinos, incluyendo mujeres y niños, destruyeron casas y sacrificaron el ganado, obligando así a todos los demás pobladores a abandonar su territorio. Además, cientos de civiles musulmanes fueron alojados en distintos centros de detención, como el complejo de cine Vitez y la escuela primaria de Dubravica, donde los prisioneros fueron maltratados por los guardias y en ocasiones llevados a la batalla y utilizados como escudos humanos.
Abdulah Ahmić nació en Ahmići, un pueblo de croata-musulmán del municipio de Vitez, donde los bosnios eran mayoría, y declaró ante el TIPY en el juicio a Dario Kordić y Mario Čerkez.1
El testigo indicó que antes de la guerra las relaciones entre croatas y musulmanes en Ahmići habían sido “relativamente buenas” pero que después de las elecciones de 1990, la situación se volvió tensa.
Ya en En 1992, Ahmić comenzó a notar el aumento del número de soldados del CDC que pasaban rumbo a Busovača y Vitez, y que algunos de estos invadieron también su pueblo, por lo que un grupo de musulmanes formaron la Defensa Territorial (DT) para prepararse para los enfrentamientos. El testigo dijo que él y su hermano Muris ingresaron a la DT y que Muris fue el comandante de Ahmići.
En la tarde del 19 de octubre del 92 la DT de Ahmići colocó una barricada para bloquear el paso de las fuerzas de la CDC hacia Travnik, donde ya había estallado un conflicto entre croatas y musulmanes. Esa misma noche, Ahmić, luego de que cuatro policías militares del CDC fueron detenidos y llevados a Vitez, oyó a Kordić amenazar a su hermano Muris: “Retirar la barricada o usted será quemado, sus casas serán incendiadas y morirán.”
Como los musulmanes no quitaron la barricada, los croatas atacaron Ahmići en la mañana siguiente. Las bombas destruyeron casas y establos, y la mezquita de la aldea fue dañada. Unos 60 hombres armados de la DT defendieron el pueblo mientras el testigo dijo ocuparse de evacuar a los civiles.
El ataque duró hasta las 14, cuando los de la DT que custodiaban la barricada se quedaron sin municiones y se retiraron, por lo que las fuerzas croatas entraron al pueblo y confiscaron las armas de los bosnios musulmanes. Y al no haber podido proteger a su comunidad, Muris dejó su cargo de comandante.
Desde este momento y hasta abril de 1993, la CDC controló el pueblo y aumentaron las tensiones entre croatas y musulmanes. “En Vitez, la situación era increíble. Recuerdo que pasé una noche allí y había mucho ruido, rotura de vidrios, disparos, y vi que la situación era terrible en aquel momento. Aplastaron a tiendas que pertenecían a los bosnios. En Ahmići, a menudo explotaban casas, coches y escuchamos otras explosiones que no podíamos explicar y nos perturbaban sucesivamente”, recordó.
El 12 de abril del 93', Ahmić notó que una extraña calma en el pueblo y sospechó que era parte del plan de la CDC para ocultar un ataque inminente. Y así fue. Cuatro días más tarde, el testigo fue despertado a las 5.30 por el sonido de la artillería. Salió a la calle y vio como soldados croatas rodeaban la casa de su vecino y trataban de quemarlo con gasolina. Luego, uno de los agresores, un croata de Ahmići, convocó a otros soldados y los condujo a la casa del testigo donde éste se encerró en la planta alta junto a su padre, madre, tres hermanas, mientras Muris se encontraba en el sótano.
Entonces, Ahmić escuchó una explosión y luego los soldados del CDC “tiraron a la puerta” de entrada de la casa y los llamaron para que abrieran. Cuando su padre lo hizo, los soldados les exigieron la entrega de las armas, a lo que les dieron una granada, lo único que tenían.
Después vio a su hermano Muris tirado en el suelo y advirtió que los soldados le había disparado. “El soldado le ordenó (al padre del testigo) que se pusiera de pie junto a mi hermano. Le hizo dar dos pasos y lo mató de un disparó a la sien”, relató Ahmić.
Luego, el mismo soldado le ordenó al testigo que ser acercara unos pasos y también le disparó pero la víctima movió ligeramente la cabeza y el balazo entró por la sien izquierda y salió por la mejilla derecha, a pesar de lo cual, no murió en el momento, aunque se tiró al suelo fingiendo que había fallecido.
Al cabo de unos minutos, el testigo alcanzó a divisar en el pasillo a su madre y sus hermanas, con sus rostros pálidos, mientras que los soldados pensaron que él estaba muerto y se fueron. Entonces, el herido salió a la calle a buscar ayuda a un convoy de las NU pero fue descubierto por los croatas, por lo que se ocultó en un desagüe.
Se arrastró en el agua durante casi todo el día y por la noche, Ahmić salió de su escondite y vio que muchas casas estaban incendiadas pero ninguna eran de lo croatas y buscó refugiarse del frío y la humedad en una de ellas pero tampoco eran un lugar seguro por lo que se quedó afuera, donde lo soldados se movían de un lado a otro.
Ahmić dijo que se encontraba en medio de una brumosa oscuridad cuando escuchó a su madre que lloraba y decía “mataron a mi esposo y mis hijos”. Y más tarde se enteró que su madre y sus tres hermanas murieron en otra casa en Ahmići a través de una entrevista de la CNN a un comandante británico quien contó que una mujer y sus tres hijas habían sido asesinadas en una vivienda. “No había otras mujeres con más de una hija que podría han sido asesinadas en Ahmići”, recordó.
La mañana siguiente de haber visto a su familia con vida por última vez, Ahmić estaba oculto en una casa cuando fue descubierto por dos policías militares de la CDC. Uno de ellos regresó al vehículo donde se encontraba su comandante y le dijo: “Tenemos un muyahidin capturado. ¿Qué debemos hacer con él?”, a lo que el comandante le respondió: “Bueno, lanzar una bomba y matarlo.”.
Los soldados hicieron como se les dijo, pero Ahmić sobrevivió arrojándose al suelo antes de recibir la explosión de la granada, aunque ésta le provocó la pérdida casi total de la audición de su oído izquierdo.
En esas circunstancias, el testigo otra vez fingió estar muerto y como los soldados miraban desde las ventanas que todo a su alrededor estaba en llamas pero él no, fueron a buscar dinamita. Sin embargo, la víctima escapó antes de que lo hicieran explotar y fue auxiliada por vecinos que los llevaron al cercano pueblo de Žume.
Luego estuvo alojado en un centro de detenidos en una escuela primaria de Dubravica junto a otros cientos de personas. Allí, escuchó que muchas mujeres fueron violadas. Tras permanecer allí cinco días, Ahmić fue asistido por la Cruz Roja y fue trasladado para nunca más volver a su pueblo.


La Guerra en la ex Yugoslavia: Bosnia Herzegovina - Parte VII


Teslić es una ciudad situada en el centro-norte de Bosnia, junto al río Usora. A principios de junio de 1992, este municipio fue tomado por las fuerzas serbias. Las propiedades de los musulmanes bosnios y los croatas fueron destruidas, muchos civiles fueron golpeados, detenidos y asesinados, y muchas mujeres fueron violadas por los soldados serbios. Los prisioneros fueron alojados en distintos centros, entre ellos, un almacén donde el 1 de junio de ese año murieron cinco hombres y la cárcel de Pribinić, en la que al menos ocho detenidos fallecieron entre junio y octubre.

Travnik es un municipio ubicado junto río Lašva, en la zona central de Bosnia, donde entre el 7 y el 13 de junio de 2013, el EMB lanzaron una serie de ataques contra el CDC1, lo que provocó la muerte de numerosos civiles croatas y serbios en distintos pueblos, entre ellos, Miletići. Al segundo día del ataque, combatientes musulmanes del destacamento especial de “El Mujahed” tomó el poblado de Maline y capturó a más de 200 soldados del CDC y civiles no musulmanes. Luego, un grupo de combatientes extranjeros “muyahidines” ejecutaron a 24 de esos prisioneros.
Mientras que el 31 de octubre del mismo año, fuerzas del CDC emboscaron a soldados musulmanes y varios de estos fallecieron. Aparentemente como represalia, el EMB secuestró a cinco civiles croatas y serbios y los llevó a Orašac, a un campamento “muyahidin”, donde un detenido fue decapitado durante un ritual.
Además, los viejos cuartes del EFY también fue utilizado desde mayo a octubre del 93' por el EMB para detener a croatas y serbios de Bosnia, tanto civiles como soldados. Allí, los prisioneros fueron golpeados.

Trnovo es una ciudad situada al sur de Sarajevo y sede de dos municipios homónimos, uno perteneciente a la República Srpska y el otro a Bosnia-Herzegovina. Entre marzo y abril de 1992, los serbios y los musulmanes erigieron sus respectivos puestos de control y a fines de mayo civiles del primero de los grupos abandonó el territorio ante la amenaza de un ataque. Sin embargo, fueron las fuerzas serbias las que comenzaron los bombardeos, principalmente, contra las casas de los musulmanes. A partir de esto, muchos civiles fueron puestos bajo un régimen de restricción de movimiento o detenidos.
En 1995, y a raíz de los hechos cometidos en Srebrenica, fuerzas militares y paramilitares serbias asesinaron a seis hombres y niños bosnios musulmanes cerca de Trnovo.

Vares es un municipio de la región central de Bosnia y está ubicado al norte de Sarajevo. El 23 de octubre de 1993, las tropas del CDC capturaron esta ciudad y detuvieron a unos 250 bosnios musulmanes en dos edificios donde los alojaron en condiciones inhumanas. También fueron apresados varios funcionarios croatas que quisieron interferir con esa maniobra. El mismo día, soldados del CDC atacaron la aldea cercana de Stupni Do, donde obligaron a civiles musulmanes a abandonar sus hogares. Varias mujeres fueron violadas y 31 personas fueron asesinadas, entre ellas, tres niñas a las que fusilaron cuando intentaban esconderse en un sótano. Después del ataque, miles de croatas dejaron Vares por temor a represalias del ejército bosnio, que finalmente recuperó el control del municipio, quemando y saqueando las casas croatas y serbios.

La Guerra en la ex Yugoslavia: Bosnia-Herzegovina - Parte VI


Sarajevo
es la capital de Bosnia y está situada junto al río Miljacka, rodeada de laderas empinadas. Es una región en la que se detectó actividad humana desde el período neolítico de la Edad de Piedra. Entre los siglos XV y XIX formó parte del Imperio Otomano y luego del Austro-Húngaro. Uno de los acontecimientos históricos más importantes ocurridos aquí fue en 1914, cuando se cometió el asesinato del archiduque Francisco Fernando, heredero al trono autro-húngaro, y que fue uno de los incidentes que derivaron en la Primera Guerra Mundial. En 1991, tras la desintegración de Yugoslavia, los bosnios musulmanes conformaban el 45% de la población, los serbios ortodoxos el 38% y los croatas católicos el 7%.
En Sarajevo, los bosnios y croatas estaban a favor de la independencia de Bosnia declarada en marzo de 1991, pero los serbios no. Y el 6 de abril de 1992, comenzaron los enfrentamientos entre el ejército yugoslavo y las fuerzas no serbias. Desde mayo de ese año hasta diciembre de 1995, la ciudad fue sometida a bloqueos y bombardeos diarios y al accionar de francotiradores serbios. Hubo miles de civiles muertos y heridos, y los habitantes llegaron a vivir sin luz ni agua hasta que terminó el sitio.
Stanislav Galić fue comandante del Cuerpo Romanija de Ejército Serbio de Bosnia con base en Sarajevo desde noviembre de 1992 y llegó al cargo de general. Quedó detenido en 1999 por las fuerzas multinacionales de estabilización y en 2006 fue condenado a prisión perpetua por actos inhumanos, asesinato y delitos de lesa humanidad.
Por su parte, Dragomir Milošević fue jefe de Staff de Galic desde marzo de 1993 y en 1994 sucedió al primero como comandante del Cuerpo Romanija. Se entregó en 2004 y en 2009 fue condenado a 29 años de prisión. Según el tribunal, condujo la campaña de francotiradores y bombardeos en Sarajevo como parte de una acción aparea aterrorizar a la población civil. Según el fallo, los ataques fueron “deliberados, excesivos y desproporcionados” por le ventaja militar con la que contaba y que resultó en la muerte de miles de personas.

Sanski Most, ubicada en un valle formado por el río Sana, en el noroeste bosnio. El 25 de mayo de 1992 este municipio y sus alrededores fueron bombardeados y tomados por los serbios. Se estima que durante ese año, unos 1.500 no serbios fueron asesinados, incluyendo cerca de 30 mujeres y niños en la aldea de Hrustovo y 28 personas en el puente de Vrhpolje. Cientos de musulmanes bosnios y croatas civiles fueron recluidos en centros de detención como, por ejemplo, el campamento de Betonirka, donde los alojaron en pequeñas celdas sin ventilación, camas o aseos y recibieron comida contaminada. En estos lugares, los prisioneros también fueron golpeados y torturados, al tiempo que los obligaron a maltratar a otros detenidos. Como resultado, muchas personas resultaron gravemente heridas y otras murieron.

Šipovo es una ciudad del centro de Bosnia donde en septiembre de 1991, los dirigentes serbios intentaron asegurar esta área como parte de su autoproclamada región autónoma de Krajina. En agosto de 1992 comenzaron los ataques militares serbios, principalmente, contra los musulmanes bosnios de Bešnjevo. Casas y mezquitas fueron incendiadas, mientras que muchos civiles fueron detenidos, maltratados y asesinados. En noviembre del mismo año, un número no precisado de bosnios fue detenido en la comisaría local donde se sospecha que fueron golpeados y obligados a presenciar las palizas de otros prisioneros.

Široki Brijeg es un municipio situado cerca de Mostar, en el suroeste bosnio. Allí se produjeron ataques del CDC la primavera y el otoño de 1993, tras los cuales, soldados bosnios musulmanes fueron alojados en distintos centros de detención, incluyendo la estación de policía y el Instituto del tabaco en Široki Brijeg, que también funcionó como la sede del batallón local del CDC. Los detenidos fueron mantenidos en condiciones inhumanas y resultaron víctimas de brutales palizas y torturas. También fueron utilizados para trabajos forzados en el verano del mismo año.

Sokolac está ubicada cerca de Sarajevo y entre julio y septiembre de 1992 sufrió los ataques de los militares serbios que produjeron bajas civiles, en particular en el pueblo de Meljine donde el 31 de julio murieron tres mujeres no serbios, y en Novoseoci donde el 22 de septiembre más de 40 hombres musulmanes fueron asesinados. Las fuerzas serbias intimidaron, arrestaron y detuvieron a personas no serbias en campamentos de todo el municipio, como una fábrica en Knežina, una escuela primaria en Sokolac y otra en Čavarine. Las condiciones en los centros de detención eran muy duras y los detenidos fueron golpeados con regularidad. Para crear un área étnicamente homogénea, muchas mujeres y niños se fueron a Sarajevo.

Stolac es un municipio situado en el sudoeste de Bosnia, cerca de la frontera con Croacia. En julio y agosto de 1993, las fuerzas del CDC llevaron a cabo una campaña masiva para expulsar a civiles musulmanes de la zona. Durante este período, más de 3.000 personas fueron transportadas fuera de este territorio por el EBM.
Durante estas operaciones, muchas casas, mezquitas y edificios históricos fueron dañados gravemente. El casco antiguo –un sitio del Patrimonio Mundial Cultural– fue completamente destruido. Las fuerzas del CDC fueron acusadas de detener a musulmanes en condiciones crueles e inhumanas, como ocurrió en el Hospital Koštana.

Srebrenica es un pueblo minero situado en las montañas del este de Bosnia y cuyos yacimientos de plata habían sido descubiertos en la época del Imperio Romano. Durante el conflicto de la ex Yugoslavia estuvo bajo control del ejército bosnio y, según el TIPY, entre junio de 1992 y marzo de 1993, un número no precisado de serbios fue capturado por las fuerzas musulmanas y confinado en la comisaría de Srebrenica y en un edificio ubicado detrás de la Municipalidad. Allí, los prisioneros fueron torturados y golpeados hasta la muerte. En el 93, esta ciudad fue declarada una zona segura y quedó bajo la protección de las fuerzas de la ONU. Luego, en julio de 1995, la ciudad fue invadida por fuerzas serbias tras tomar el control del territorio iniciaron un plan para matar a más de 7 mil musulmanes.1
Mirsada Malagić tenía 36 años y tres hijos cuando en mayo del 95' su familia fue obligada a abandonar su casa en Voljavica, municipio de Bratunac y huyó a Srebrenica donde la situación fue empeorando. Cuando en julio invadieron los serbios, un grupo de sus familiares escapó a Potočari y otros parientes se ocultaron en el bosque.
La mujer contó que cuando abandonaba Srebrenica fue herida de bala y fue derivada la base de las fuerzas de la ONU mientras en el camino la ruta fue bombardeada. Al llegar a la base, los soldados le indicaron que ya no cabían más personas y se refugió en una fábrica cercana donde luego fue descubierta por uniformados serbios que los interrogaron.
“Vimos a nuestros hijos y nuestros maridos (ser llevados) a los bosques y nunca se descubrió nada acerca de ellos otra vez, si están vivos o muertos, donde yacen sus huesos”, declaró la mujer ante el TIPY.
Según Malagić, las mujeres que fueron a buscar a sus niños regresaron con historias de hombres decapitados en campos cercanos a la base de la ONU en Potočari. Los civiles que estaban en la fábrica volvieron a buscar refugio allí y entre ellos alcanzó a ver a los soldados serbios infiltrados. La testigo contó que vio a Ratko Mladić, comandante jefe del ESB, quien le dijo que todos iban a ser evacuados, tras lo cual, los llevaron en micros hacia Bratunac. Y en el camino se cruzó con soldados serbios drogados y borrachos que amenazaban con matar a mujeres y niños, y a vecinos suyos prisioneros, maniatados en la ruta.
Cuando los autobuses llegaron a Tisća, el piloto les dijo que bajaran y siguieran a pie hasta que se encontraron con soldados de la ONU que los trasladaron también en micro hasta Dubrava, donde Malagić se encontró con su cuñada.
Esta testigo afirmó que nunca volvió a saber nada de su esposo, sus dos hijos y su hermano. Más tarde supo que ellos habían sido vistos con vida por última vez en la ruta a Konjević Polje, donde soldados serbios los habían capturado.
Malagić precisó ante el TIPY los integrantes de su familia muertos tras la invasión de Srebrenica: su suegro Omer; sus cuñados Salko, Osman y Dzafer; sus hijos Elvir y Admir; y su sobrino Samir


La Guerra en la ex Yugoslavia: Bosnia-Herzegovina - Parte V


Ljubuški, situado en el sudoeste de Bosnia y cerca de la frontera con Croacia, donde entre abril de 1993 y marzo de 1994, las fuerzas del CDC realizaron operaciones militares, principalmente, en las aldeas de Vitina y Otok. Los prisioneros fueron alojados en centros de detención donde sufrieron condiciones insalubres, de hacinamiento y la falta de camas, alimentos y agua. En esos lugares, los musulmanes bosnios fueron obligados a realizar trabajos forzosos como como construir búnkers y cavar zanjas. En agosto de 1993, las autoridades del CDC supuestamente deportaron a algunos de estos prisioneros con la condición de que les proporcionasen una carta de otro país dispuesto a aceptarlos.

Mostar es una ciudad y municipio del sudoeste bosnio, ubicado sobre el río Neretva. Los asentamientos en esta zona datan de la Prehistoria. Tras la dominación romana, en el Siglo XV prevalecieron los otomanos y le siguió el Imperio Austro-Húngaro. Entre abril y junio de 1992, el ejército serbio y grupos paramilitares tomaron el control de gran parte de este territorio donde detuvieron ilegalmente a civiles, algunos de los cuales fueron torturados y otros asesinados. Durante el verano del 92', las fuerzas del CDC se unieron al ejército dirigido por bosnios musulmanes y obligaron a la retirada de las fueras serbias, obligando también a los civiles serbios a abandonar sus lugares de residencia, al tiempo que destruyeron la iglesia ortodoxa. Luego los croatas y los musulmanes se enfrentaron entre sí y se cree que a partir del 9 de mayo de 1993, el CDC expulsó a miles de musulmanes mientras que otros cientos fueron detenidos en la prisión de Heliodrom1. En junio de ese año, las tropas croatas sitiaron a los musulmanes con bombardeos francotiradores y el bloqueo de ayuda humanitaria. El 9 de noviembre, la CDC destruyó el famoso puente “Stari Most”, el que los turcos construyeron en piedra sobre el río Neretva, y el sitio terminó el 12 de abril de 1994.

Nevesinje está situado entre Mostar y Gacko, y en junio de 1992, las fuerzas serbias tomaron el control de la ciudad y atacaron las aldeas musulmanas. El 22 de ese mes, unos 76 civiles musulmanes fueron detenidos y llevados a la escuela primaria en Dnopolje. Los hombres fueron separados de las mujeres y niños y luego asesinados en Dubrovaci. Según la acusación, un total de 49 mujeres y niños fueron alojados en el sótano de la fábrica de calefacción en Kilavci, donde 44 de ellos fueron asesinados por soldados serbios. Las otras cinco mujeres fueron detenidas en Boračko Jezero donde fueron violadas y estuvieron encarceladas durante años.

Pale es una pequeña ciudad ubicada en las montañas al este de Sarajevo donde a partir de marzo de 1992, las autoridades serbias comenzaron una campaña para expulsar a los musulmanes. El 22 de mayo de ese año, los serbios bombardearon el pueblo predominantemente musulmán de Donja Vinča y se apoderaron de la Municipalidad. Mucho civiles musulmanes fueron detenidos y alojados en el predio deportivo de dicha ciudad hasta agosto. Algunos prisioneros fueron maltratados y humillados y se cree que tres de ellos murieron por las lesiones sufridas. Luego, entre el 26 de mayo y el 19 de junio de 1995, las fuerzas serbias detuvieron a más de 200 miembros de las tropas de la ONU y observadores militares en varios lugares para prevenir los ataque aéreos de la OTAN.

Prijedor es un pueblo situado en el noroeste de Bosnia donde el 30 de abril de 1992, las fuerzas serbias tomaron el control del municipio desplazando a los musulmanes y croatas. Luego, miles de civiles no serbios fueron confinados en los campos de Omarska, Keraterm y Trnopolje, donde los prisioneros fueron humillados, maltratados, golpeados, violados y hasta ejecutados. También hubo asesinatos de musulmanes en las aldeas de Kozarac, Ljubija, Hambarine, Biščani. Y el 21 de agosto del 92', más de 200 hombres desarmados fueron transportados hasta Korićanske Stijene2, cerca de Monte Vlašić, donde fueron ejecutados por la policía serbia y sus cuerpos arrojados a una quebrada.
Samir Poljak era un adolescente bosnio musulmán cuando se produjo la toma de poder de los serbios y ante el TIPY declaró que él y su familia debieron abandonar su pueblo. Después de deambular por distintos lugares decidió dirigirse a Croacia junto a cientos de personas de a pie. En el camino fueron detenidos por soldados serbios que los trasladaron al centro de confinamiento de Omarska. “Era sencillamente terrible. Imposible de describir. Era el infierno”, describió sobre los diez días que estuvo alojado en un garaje junto a otros 150 hombres.
Luego, el joven fue derivado a otra celda del campo donde encontró a su padre y otros parientes, con los que estuvo detenido un mes y fue interrogado por los serbios. Una noche, se llevaron a su padre y nunca más lo volvió a ver. Lo mismo ocurrió con los otros familiares que estaba allí. “Sus cuerpos nunca fueron hallados ni identificados”, señaló Poljak, quien estuvo preso hasta el 9 de octubre de 1993.

Prnjavor, ubicado en el noroeste bosnio, donde durante el primer semestre de 1992 las autoridades serbias instauraron una serie de medidas discriminatorias contra los habitantes no serbios. En junio de ese año, unas 54 casas y una mezquita en el pueblo de Puraći fueron destruidas con el propósito de forzar el retiro de su residentes del municipio. Lo mismo había ocurrido en marzo, en la aldea de Lišnja, donde los bosnios musulmanes debieron abandonar sus hogares. La mayoría de estos civiles fueron detenidos y alojados en el aserradero Vijaka. Algunos fueron liberados un día después, mientras que unos 250 fueron llevados a la fábrica de zapatos Sloga en la que los interrogaron y golpearon.

Prozor es un municipio situado en la región central de Bosnia y en el que de entre octubre de 1992 y agosto de 1993 el CDC tomó el control de la principal ciudad y sus alrededores, causando muchas bajas musulmanas. Las casas de las víctimas fueron incendiadas y el ganado destruido. Luego, muchos civiles bosnios fueron alojados en distintos centros de detención donde los sometieron a trabajos forzosos y ataques sexuales. A principios de septiembre del 93', un batallón del EBM atacó la aldea de Grabovica y como resultado murieron 30 civiles croatas.

Rogatica es una ciudad cercana a Sarajevo donde la noche del 12 de mayo de 1992, las fuerzas serbias iniciaron el ataque contra los musulmanes y diez días más tarde ya controlaban el el municipio y los pueblos circundantes. Sólo unos 50 civiles bosnios con armas ligeras se resistieron. Luego, los no serbios fueron detenidos durante tres o cuatro meses en una escuela local. Entre junio y septiembre de ese año, los guardias violaron, torturaron y mataron a varios prisioneros. Mientras que unos 24 civiles musulmanes fueron asesinados en la aldea de Duljevac y enterrados en una fosa.

Rudo, ubicado cerca de la frontera con Serbia, donde entre 1992 y 1995 hubo una remoción forzada de los no serbios contra quienes se cometieron crímenes de guerra. Las fuerzas serbias atacaron el municipio, destruyeron propiedades públicas y privadas y obligaron a muchos musulmanes a huir. Otros fueron detenidos y colocados en centros de detención, como cuarteles del EPY. Las condiciones de alojamiento en estos campos fueron muy duras y los prisioneros fueron golpeados con regularidad. Desde agosto del 92 muchos detenidos en Foča fueron derivados a este municipio.

La guerra en la ex Yugoslavia: Bosnia-Herzegovina - Parte IV


Kakanj, municipio situado en la zona central de Bosnia, cerca de Sarajevo. El 18 de mayo de 1993 estallaron los enfrentamientos armados entre las fuerzas del CDC y del EBM. Tras una emboscada, un grupo de combatientes musulmanes fueron detenidos por los primeros mientras qye el EBM capturó luego a 16 civiles croatas y serbios para intercambiarlos como prisioneros. Durante su detención en Motel Sretno, estos últimos prisioneros fueron sometidos a palizas con palos de madera, palos y culatas de fusil, y, en algunas ocasiones, obligados a golpear a uno con el otro, gritando “Allahu-Akbar”, que quiere decir “Alá es Grande”, y formó parte del himno de Libia bajo dominación de El Gaddafi.

Kalinovik, es una ciudad de 685 kilómetros cuadrados, en el sudeste bosnio, donde nació el general Ratko Mladić1, líder del Ejército Serbio de Bosnia (ESB). A partir de 1991 los musulmanes de este territorio fueron hostigados e intimidados por los serbios. El 11 de junio de 1992, el municipio fue declarado una zona de guerra por las fuerzas armadas de Serbia y dos semanas más tarde, varios musulmanes fueron apresados y recluidos en una escuela primaria y otros centros de detención, donde, al parecer, fueron golpeados y asesinados, y las mujeres violadas. Luego, los prisioneros fueron trasladados hasta el almacén de pólvora en Jelašačko Polje donde, el 5 de agosto, más de 20 hombres y niños fueron llevados al municipio de Foča y luego asesinados. Desde comienzos de 1992, las fuerzas serbias bombardearon y quemaron distintos pueblos del municipio, lo que provocó un número no precisado de ancianos y mujeres.

Kiseljak municipio montañoso ubicado al norte de Sarajevo y en el sur del Valle del Lašva, lo que le daba una importante posición geográfica, además de poseer varias fábricas de armamento. Para 1991, había una mayoría de población croata y en abril y junio de 1993, las fuerzas del CDC irrumpieron violentamente en varios pueblos de esta zona donde saquearon y quemaron casas, lo que derivó en el alejamiento de sus habitantes y la detención de civiles. El ejército croata fue acusado de haber varios crímenes, como la violación y asesinato de una mujer, el homicidio dos personas quemadas vivas dentro de sus domicilios y de un padre y su hijo decapitados.

Ključ es una ciudad situada en el río Sana, al noroeste de Bosnia, donde mayo de 1992 las autoridades serbias asumieron el control del municipio. Desde junio a septiembre de ese año, civiles musulmanes bosnios fueron detenidos por la policía y el ejército serbio. Los prisioneros fueron golpeados con bastones y palos de madera y torturados con cables eléctricos. El 10 de julio, al menos 30 civiles fueron ejecutados en la escuela primaria en Biljani.

Konjic es un municipio montañoso y boscoso ubicado al sur de Sarajevo. En abril de 1992, los serbios sitiaron la ciudad hasta que una campaña militar de los musulmanes y croatas de Bosnia lograron levantar el bloqueo. A raíz de ello, serbios locales, incluyendo mujeres y ancianos fueron detenidos en una antigua instalación militar en la aldea de Čelebići2. Allí, hasta diciembre de ese año, los detenidos fueron torturados, abusados sexualmente y asesinados.
Durante el juicio por los hechos cometidos en ese campo de detención, el serbio Grozdana Ćećez, esposa de un serbio dueño de una tienda en Donje Selo, un pueblo con mayoría de población serbia, declaró que ella y su marido, Lazar Ćećez, un ex agente de la policía, tenían un hijo, Duško y una hija que en abril de 1992 se había marchado a Serbia.
El 20 de mayo de aquel año, Grozdana estaba en su jardín cuando llegaron varios vehículos, dos de ellos de Policía, por lo que alertó a su esposo e hijo que huyeron por la parte posterior de la casa. Cuando ella vio que de los vehículos descendían hombres con uniformes también huyó hacia un bosque cercano donde estuvo escondida durante los siguientes siete días hasta que fue capturada y llevada a Čelebići.
Apenas llegó al campo de prisioneros, la mujer contó que fue llevada a una pequeña habitación donde estaba el subcomandante Hazim Delić, a quien le preguntó por el paradero de su marido. Sin embargo, éste la golpeó, la obligó a quitarse la ropa y la violó junto a otros dos hombres. “Él pisoteó mi orgullo”, dijo la víctima y, entre lágrimas, agregó: “Nunca seré capaz de ser la mujer que era”.
La mujer contó que fue violada en reiteradas oportunidades más hasta que en una ocasión le pidió a uno de los encargados del campo que la matara para no tener que quedarse allí sola. También declaró haber permanecido detenida en ese centro unos tres meses y medio, durante los cuales compartió habitación con otras cinco o siete mujeres. Orinaban en una jarra, les dieron dos barras de jabón para asearse y lavar la ropa, y una taza y media de detergente. Durante los primeros 42 días de detención recibió un solo pedazos de pan, por lo que llegó a perder 34 kilos.
Debido a todo lo vivido, la víctima admitió que pensó en suicidarse pero que otro prisionero, que también había sido violado, lo evitó. Finalmente, el 31 de agosto de 1992, Grozdana fue liberada y se enteró que su hijo había abandonado el territorio ocupado por los serbios. Y en diciembre de ese año identificó el cadáver de su esposo.
Por su parte, Nedeljko Draganic era un joven serbio de 19 años que residía en Cerići, cerca de Konjic, y que declaró que el 19 o 20 de mayo de 1992 las fuerzas del CDC bombardearon su pueblo que se rindió al día siguiente. El 23 de ese mes, fue detenido junto a su hermano y los llevaron a Čelebići.
“Nunca me dijeron personalmente cual fue el motivo de mi captura”, dijo Draganić y agregó: “Pero Delic... en una ocasión... nos dijo que nos estábamos detenidos porque éramos serbios”.
El muchacho pasó las siguientes tres noches siguientes junto a otras 16 o 17 personas en un túnel que de un metro y medio de ancho, dos de alto, unos veinte de largo y que no tenía luz. Luego fue alojado en una especie de hangar junto a otros 250 prisioneros.
Allí, los detenidos dormían en el piso y hacían sus necesidades en un agujero en el suelo. Les daban de comer una rebanada de pan y algunas cucharadas de guiso, aunque llegaron a pasar hasta cuatro días sin alimentos. Recién en agosto, el comandante Mucić permitió a los familiares de los prisioneros llevarles comida a éstos.
Draganić declaró que uno de los carceleros que más lo maltrataba fue Esad Landžo, un compañero suyo del secundario. Contó que este joven lo golpeaba casi todos los días, habitualmente con un bate de béisbol. Y en ocasiones quedaba inconsciente a raíz de las golpizas.
Un día, Landžo lo llevó a un hangar y lo prendió fuego, por lo que la víctima resultó herida. Sin embargo, Delić no le permitía ir regularmente a curarse las lesiones a la enfermería porque, según le explicó: “Usted no durará mucho tiempo”.
Draganić fue alojado en la enfermería y liberado el 30 agosto de 1992. En el juicio, este joven declaró que presenció el asesinato a golpes de Simo Jovanović, un vecino de la aldea de Idbar, y de otro anciano de Konjic. Estos hechos ocurrieron cerca del 12 de julio, cuando oficiales musulmanes fueron asesinados en ese municipio y, según él, contó con la participación de Landžo, quien finalmente fue condenado a 15 años de prisión.

Kneževo es una ciudad y un municipio situado en las laderas del Monte Vlašić. El 21 de agosto de 1992, un grupo de 200 musulmanes fue ejecutado en los acantilados de Korićanske Stijene por un escuadrón de la policía serbia que escoltaba a un convoy de civiles de la aldea de Tukovi y el campamento de Trnopolje hacia Travnik. Al pasar por el mencionado monte, los policías separaron a las 200 víctimas y les dijeron que iban a ser cambiados por prisioneros serbios y llevados en micro hasta Korićanske Stijene. Sin embargo, los hicieron bajar de los colectivos y al costado de la ruta los obligaron a arrodillarse, tras lo cual, los asesinaron a balazos en grupos de a dos o tres. Sólo 12 hombres sobrevivieron a la masacre.

Kotor Varos, también situado en el centro de Bosnia, donde las autoridades serbias tomaron el control del municipio el 10 de junio de 1992. Entre junio y noviembre de ese año, 1992, las fuerzas serbias bombardearon ciudades y aldeas y detuvieron a cientos de civiles musulmanes bosnios y croatas. En los centro de detención, los prisioneros fueron golpeados, las mujeres violadas y algunos ejecutados. También hubo crímenes fueron de estos campos, por ejemplo, donde 13 personas no serbias fueron asesinadas en un centro médico de la ciudad. En noviembre, unos 200 civiles musulmanes fueron golpeados en la escuela de Grabovica, donde murieron algunos hombres. Además, se cometieron otros homicidios en las aldeas de Kukavice, Dabovići y la mezquita de Hanifići.