L´ITALIA DE BERAZATEGUI: ESE ABRAZO QUE NOS ABRIGA

La nueva fachada del Círculo Italiano de Berazategui. 


María Franco
tenía 20 años y una hija, Teresa, de apenas 11 meses, cuando llegó a Buenos Aires en el barco “Corrientes”, el cual había zarpado de Italia, la tierra natal de la mujer y toda su familia. En Argentina la esperaba su esposo, Agustín, quien había viajado varios meses antes junto a uno de sus cuñados para conseguir trabajo y alojamiento. Había que dejar atrás las terribles secuelas que la Segunda Guerra Mundial había ocasionado en toda Europa.

Una vez que Agustín logró instalarse, mandó a buscar a su mujer e hija, y cuando se reencontraron, los tres se instalaron en Berazategui, donde iniciaron una vida nueva y tuvieron cuatro hijos más.  En un comienzo no sabían hablar ni una palabra de español y se apoyaron en otros “paisanos” para poder salir adelante. Y lo lograron.

El barco "Corrientes". Foto: Archivo General de la Nación.

Como esta historia hay cientos, miles o, tal vez más, que podemos encontrar a lo largo y a lo ancho de los pagos de Berazategui, donde también existe una gran presencia de inmigrantes de otras naciones, como el Reino de España, el País Vasco, Polonia y Gran Bretaña, por citar solo algunos. 

Puntualmente en la localidad de Villa España, que debe su nombre a los vecinos y vecinas provenientes de la Península Ibérica que se radicaron allí a partir de la segunda mitad del Siglo XX, se fundó en los sesenta el Círculo Italiano, un centro recreativo, social y cultural que no solo reunió a los itálicos, sino a toda una comunidad.

Esa comunidad celebró el sábado 12 de julio pasado, tras muchos meses de arduo trabajo, la reinauguración de la sede del Círculo, donde a través de la Municipalidad de Berazategui, a cargo de la gestión del mismo, se ampliaron y mejoraron las instalaciones. 

A partir de las obras realizadas y de su puesta en valor, este inmueble emblemático adoptó un nuevo nombre integral: "Centro Cívico Municipal Villa España-Plátanos"

Fue una verdadera fiesta, en la que se cortó la calle y se sirvió una merienda comunitaria para todo el público presente. También hubo música y danza, como en los años dorados de esta organización social.

Familias enteras, vecinos y vecinas de todas las edades asistieron desde las 15 a este evento, al igual que distintas autoridades municipales, entre ellas, el intendente de Berazategui Juan José Mussi, y el secretario de Cultura y Educación, Federico López.

Es que en la puesta en valor del Círculo intervinieron varias áreas municipales, entre ellas, la Dirección de Museos de dicha secretaria, que se encargó de poner en valor el legado de los fundadores de este espacio tan importante para la zona.

Se entrevistaron a descendientes de aquellos pioneros, se reunieron testimonios, fotografías y documentos para el Archivo de los Museos, y se trabajó con Arte Público para tratar de expresar tanta historia en imágenes, como la de la nueva fachada con cientos de venecitas multicolores de la sede, situada en metros de, justamente, avenida Italia.

Este inmueble, el único que siempre tuvo el Círculo se levanta sobre la calle 151 A, que luego recibiría el nombre de Alberto Savini, en homenaje al primer presidente del centro y uno de los fundadores del mismo. 

Uno de los hijos de Savini, Juan, participó de este proceso de renovación del Círculo; sin embargo, el destino no quiso que presenciara la reinauguración de su segundo hogar, porque él lo consideraba como su propia casa, ya que falleció a fines de abril, a los 84 años.

Juan Savini. Foto: redes.

Cuando él hablaba del Círculo sus ojos se llenaban de lágrimas y la voz se le entrecortaba. Sentía una emoción inmensa porque no todos los momentos allí vividos habían sido buenos, aunque el balance terminaba siendo positivo.

Un poco de todo esto hubo en el acto del 12 de julio, cuando las sensaciones a flor de piel se tradujeron en discursos, abrazos, besos, sonrisas, llantos, regalos y recuerdos, muchos recuerdos. Y de esta manera, tanta calidez humana dejó en un segundo plano. al menos unas horas, el frío exterior del invierno.

Historia, presente y futuro

El Círculo Italiano Cultural Recreativo y Deportivo de Villa España-Plátanos fue fundado el 21 de septiembre de 1961, en la sede de calle 151A N 3346, en el límite entre las dos localidades mencionadas, pertenecientes al partido de Berazategui, cuya autonomía se había declarado el 4 de noviembre de 1960, cuando se separó de Quilmes.

La avenida Italia es justamente la que las delimita: al norte de la misma Plátanos y al sur Villa España. Aunque ambas comparten lo que se conoce como el barrio La Loma, que debe su nombre a la elevación de su terreno, un rasgo distintivo en la zona.

La constitución del Círculo se produjo a partir de una serie de reuniones que organizaban un grupo de amigos provenientes de familias de inmigrantes italianos, en la casa de un paisano llamado Marcos Geloso, en la esquina de calle 154 y avenida Italia. Habitualmente se juntaban los domingos a jugar a las cartas.

En tanto, la policía local creía que en esas reuniones jugaban por dinero, por lo que en una oportunidad irrumpió en el encuentro y se llevó detenidos a los allí presentes, aunque fueron liberados a la brevedad tras constatarse que eran trabajadores.

A partir de ese incidente, estos amigos decidieron una entidad que representara a los vecinos y vecinas de la comunidad italiana que residían en el barrio.

Fueron 113 las familias que colaboraron para la compra de los terrenos en los que se construiría luego la única sede que tuvo el Círculo.

Entrega de terrenos para la fundación del Círculo.
Foto: Centro de Documentación y Archivo de la Secretaría de Cultura de Berazategui
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En su inauguración estuvo presente el Cónsul General de Italia en Argentina, mientras que la comisión fundadora estuvo integrada por: Antonio Savini (Presidente), Severino Di Domizio (Vicepresidente), Francisco Di Stefano (Secretario), Ricardo Di Domizio (Prosecretario), Marcantonio Gregori (Tesorero), Victorino Salve (Protesorero) Juan D. Dominicis (Vocal), Luis Di Domizio (Vocal), Dionisio Di Domizio (Vocal), Massimo Di Domizio (Vocal), Bonifacio Mantini (Revisor de cuentas) y José Di María (Revisor de cuentas).

Durante una época funcionó en su sede una escuela primaria, la cual le trajo una serie de problemas económicos y administrativos- y a comienzos de los noventa abrió el Centro Cultural N° 2 de la Municipalidad de Berazategui, que funciona hasta la actualidad y cada año realiza su muestra en la que exhibe un resumen de todas las actividades que allí se desarrollan.

Desde sus comienzos, el Círculo fue un orgullo no solo para la comunidad italiana local, sino para todos los vecinos y vecinas de Villa España y Plátanos, que se vieron beneficiados por todos los servicios que brindaba.

Reuniones, fiestas, almuerzos y clásicas pastas italianas conformaban el menú principal que se servía en sus cómodas instalaciones.


Los bailes, un clásico del Círculo. Foto: Secretaría de Cultura de Berazategui.

En 1991 se festejaron los 30 años del Círculo y se montó una placa con los nombres de los fundadores y que decía (en italiano): “En homenaje a los fundadores de del Círculo Italiano ReC, pioneros de la italianidad en Villa España."

A finales de los noventa y comienzos del Siglo XXI, como en todo el país, hubo momentos de crisis, por lo que el Círculo se apoyó en la gestión de la Municipalidad con la que, en 2023, firmó un contrato de comodato para que el inmueble pase a la órbita de la Secretaría de Cultura por 20 años.

Uno de los puntos de ese acuerdo fue la puesta en funciones de un nuevo Centro Cívico en el edificio que incluye cinco aulas y un auditorio para el Centro Cultural; la Delegación Municipal Villa España-Plátanos, una sede del Registro Provincial de las Personas; y otras dependencias donde se pueden realizar trámites. Todo construido con un financiamiento 100% municipal.

Los Savini

La familia de Antonio Savini provenía de la zona de Gran Sasso, en la provincia de Teramo, en el centro este de Italia. Esta zona es un macizo de la cordillera de los Apeninos, en la sierra de los montes Abruzos, en el límite con la provincia de L'Aquila. 

Don Antonio nació en 1912 y participó de la Segunda Guerra Mundial, de la que volvió en 1945. Luego, en 1947 decidió viajar a Argentina, donde inicialmente trabajó en la zona portuaria y se albergó en la Ciudad de Buenos Aires junto a otros paisanos. Recién en 1949 compró una propiedad en Villa España y mandó a buscar a su esposa e hijos. Y después de que él compró en dicha localidad, muchos otros inmigrantes italianos siguieron sus pasos.

Sus hermanos Franco y Marino se mudaron al mismo barrio en 1950. El primero trabajó en Sniafa, de Berazategui; y el segundo para el frigorífico “La Negra”, de Avellaneda. Don Antonio, por su parte, trabajó como guarda de los tranvías hasta 1963, cuando estos dejaron de funcionar. A su vez, los tres se dedicaron a la albañilería. Y en paralelo a esta actividad, Don Antonio puso una carnicería en la esquina de 28 y 150, de la que posteriormente se haría cargo su hijo Juan. 

Don Antonio volvió a su pueblo natal cuando ya tenía más de setenta años y le costó regresar porque su experiencia en la guerra le había dejado malos recuerdos de aquel lugar. Finalmente murió en 1997, a los 85 años y en Argentina.

Los Di Domizio

Esta familia también provenía de Teramo. Emilio Di Domizio y su esposa Filomena Remigio llegaron a Villa España en 1951 y en dos tandas. Primero lo hicieron los cuatro hermanos mayores, Severino, Ricardo, Dionisio y Luis. Mientras que en una segunda instancia arribaron los otros cuatro hermanos junto a sus padres.

Desde los comienzos de su nueva vida en Argentina se dedicaron a la construcción, inicialmente de su propia vivienda y después como emprendimiento comercial enfocado en viviendas de la localidad. Luis se recibió de maestro mayor de obras y Severino fue el único que se apartó de esa empresa familiar para atender su propio negocio de carnicería, situado en la misma calle que el primer inmueble de los Di Domizio.

Los Salve

Vittorio Salve figura como uno de los socios fundadores del Círculo Italiano. Juan Victorio, como se lo llamó aquí, nació en 1920 en Abruzzo, de Teramo, y llegó a Argentina en 1947. Luego de su paso por la capital, donde trabajó como albañil y guarda de ómnibus, compró un terreno en Villa España, donde comenzó a construir en 1949. Vivió primero con su esposa Filomena y su hijo Remo, nacido en Italia, mientras que una vez afincados en territorio bonaerense se agrandó la familia.

Con el tiempo, Remo conoció a Fermín García, el doctor del barrio que se había radicado en esos pagos en 1959, atendía su consultorio en la calle 150 y también asistía a los eventos del Círculo. A raíz de la influencia de éste, el hijo de Vittorio se dedicó a la Medicina y se graduó en 1976. 

Un año después se casó con Silvana Savini, hija de Franco y sobrina de Antonio Savini; y se desempeñó en distintos cargos públicos del área de Salud, tanto a nivel municipal como provincial.

“Cuando el club fue creado, recién estaba empezando a crecer toda la zona y la comunidad italiana buscaba un lugar donde reunirse. Luego, apenas asumió el intendente Mussi en su primera gestión, éste se convirtió en el Centro Cultural 2. Y ahora, que se haya concretado la idea de que funcione un Centro Cívico y un Centro Cultural, es cumplir con el deseo de los fundadores de la institución”, cuenta Remo, en su rol de asesor de la Dirección de Políticas Socio-Educativas.

Las tareas de puesta en valor. Foto: Municipalidad de Berazategui.

A su vez, Remo fue intendente de Berazategui entre 2002 y 2003, a raíz de la renuncia de Carlos Infanzón, quien había reemplazado a Mussi cuando este asumió como ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires en 1994.

Por su parte, Don Vittorio falleció en 1998, pero su legado permanece presente.

Los D´Egidio

Gabriel D’Egidio es arquitecto y vicepresidente del Círculo Italiano, y destaca el valor de la obra encarada: “El proyecto que elaboró el Municipio es muy ambicioso. Contempla la construcción de cinco aulas para cursos y talleres, la creación del Registro Civil y la Delegación Municipal. De esta manera, la gente del barrio tendrá un lugar más cercano para hacer sus trámites y gestiones. Es un gran beneficio para la comunidad.”

“Realizamos un acuerdo para ceder parte de los espacios, con el objetivo de que el Municipio brinde servicios que beneficiarán a la ciudadanía; y al mismo tiempo, nuestra institución va a seguir funcionando”, comenta.

Antonio, su padre; y Bernardino D´Egidio, su tío; ambos ya fallecidos; figuran entre los socios fundadores del Círculo y ambos residían en el mismo barrio La Loma, desde 1952. De hecho, Antonio fue presidente de la institución en varias ocasiones.

Berazategui de los años sesenta 

El 4 de noviembre de 1960 se promulgó la ley que le dio la autonomía al partido. Para entonces, la industria ocupaba a unas 30 mil vecinos y vecinas, de las cuales, 3 mil eran empleados por Cristalería Rigolleau, radicada frente a la estación de trenes del centro del municipio desde comienzos del Siglo XX.

Mientras que en 1961 nació el “Expreso Ciudad de Berazategui”, una línea de colectivos con veinte unidades pintadas de color naranja y violeta que iba desde Ducilo –otra de las fábricas importantes de la zona- hasta El Pato y Gutiérrez. No eran los coches más modernos, pero sí contaba con las comodidades necesarias para que los viajeros se sintieran satisfechos.

Ese mismo año, la sede del gobierno municipal que funcionaba en las instalaciones del Ateneo Rigovisor -la escuela de artes y oficios de Rigolleau ubicada en la plaza de los bomberos frente a las vías- se mudó al monoblock 25 A de las calles 14 y Mitre.

También durante 1961 hubo otros acontecimientos relevantes en la historia del distrito. El 1 de marzo se fundó el Colegio Santa Cecilia por iniciativa del padre Vicente Policcichio y perteneció a la parroquia de La Sagrada Familia en un edificio cedido por el instituto educativo Emaus.

El 18 de julio, la Escuela de Enseñanza Diferencial se instaló en el edificio que había pertenecido a la familia Lamberti, en el barrio San Francisco.

El 1 de agosto se creó el Grupo Universitario de Berazategui (GUB), cuyo primer presidente fue Juan Manuel Maneiro. Y en el mismo año se inauguró el Instituto Privado General San Martín, en avenida 14 y calle 149.

En tanto, el 21 de septiembre de 1961, cuando se inauguró el Círculo, todavía se podían ver los escombros de las obras recién terminadas. Lo primero que se construyó fue el escenario y el sótano, donde los socios fundadores se reunían a jugar a las cartas.

Vecinos y vecinas que participaron de la merienda comunitaria. Foto: redes.

Por entonces, el barrio La Loma era una zona muy descampada y veían las vacas pastando. Anteriormente, estos vastos terrenos sirvieron entre finales de los cuarenta y principio de los cincuenta como pistas de aterrizaje para vuelos de bautismo en avioneta, los cuales costaban unos 10 pesos. Lamentablemente, en una ocasión hubo un accidente aéreo con dos fallecidos.

A su vez, en esa época muchas personas de CABA visitaban los domingos los “balnearios de Plátanos”, y en verano se bañaban en el arroyo Las Conchitas. Una gran cantidad de vecinas y vecinas aprendieron a nadar allí y también a andar en bote y piragua.

Y en la búsqueda de un espacio de esparcimiento propio, unas cien personas de las familias de inmigrantes italianos locales compraron dos terrenos de 10 metros de ancho por 50 metros de largo y cada uno de los aportantes pusieron entre 40 mil y 50 mil pesos de hoy. Los terrenos los registraron a nombre de Antonio Savini

Además de los eventos, como fiestas, comidas y bailes, después hubo metegol, bochas y billar, como actividades de recreación que se sumaron a los naipes.

A mediados de los sesenta se asfaltó la calle 150, la primera en Villa España. Durante los setenta y los ochenta el Círculo se mantuvo, principalmente, con el alquiler del salón principal para eventos. 

Muchas figuras de origen italiano estuvieron en el Círculo, entre ellos, el doctor Claudio Zin, quien era amigo de la familia de Remo Salve, importante médico del distrito. 

Otro de los personajes centrales es Manuel Tarcisio Fernández Iglesias, nacido en Pontevedra y radicado desde los años cincuenta en Villa España, de la que se convirtió en su historiador. “Nolo”, como le dicen en el barrio, plasmó sus experiencias y la de sus vecinos y vecinas en el libro “Recuerdos de Villa España”, donde le dedicó una mención especial al Círculo y a las familias fundadoras.

Gracias él pudimos conocer distintos momentos de la rica historia de este grupo de inmigrantes italianos que hoy celebran sus orígenes y su estrecho vínculo con Berazategui y nos siguen brindando su calidez de siempre.

Y a la distancia, Doña María, quien se mudó al interior del país siguiendo a sus hijos más chicos, se abraza a su italianidad. Teresa, en cambio, estuvo presente en la reinauguración del Círculo ya que desde hace 72 años que reside en forma permanente e ininterrumpida en territorio berazateguense; mientras que Don Agustín, que trabajó mucho tiempo en Sniafa, mira desde un cielo con paisaje calabrés, dado que en 1991 retornó a su pueblo natal, en el que falleció pocos años más tarde. Sin embargo, todos siguen presentes, cada uno a su manera.