Deportes en el recuerdo -Parte IX


La novena fecha

Esta jornada siempre es vital para los campeonatos cortos ya que a partir de ella se empiezan a definir los candidatos al título, se agiganta el fantasma del descenso y otros se quedan en la mitad de la tabla. Este es el momento en que el certamen tiene tres disputas: la de salir campeón, la de no descender y la del honor.

El domingo tuvo el partido más atractivo de la fecha: Colón, invicto y puntero, recibió a San Lorenzo, una suave brisa de aquel ciclón de las primeras jornadas. El encuentro pintaba complicado para cualquiera de los dos y así lo fue. Dentro de un trámite pareja, el Sabalero marcó una leve ventaja a través de su convicción, sus ganas y su actitud. Colón iba una y otra vez pero chocaba con su ineficacia, mientras que San Lorenzo esperaba y atacaba sólo cuando encontraba algún hueco en la defensa rival, lo que ocurrió muy pocas veces ya que la última línea del local tuvo un gran rendimiento.

Los minutos pasaban y el gol no llegaba. El que tuviera más paciencia iba a marcar y la paciencia llega de la mano de la seguridad, y en ese sentido el que mejor andaba era el equipo de “Pancho” Ferraro que pensaba cada jugada. El Ciclón estaba cada vez más nervioso porque no podía llegar hasta Díaz y le ganaba la desesperación.

Y el gol llegó: de un tiro libre vino el centro que Cuberas cabeceó a la red, y de esa forma hizo delirar a los 30.000 hinchas sabaleros presentes en el estadio. A partir de entonces quedaron 20 minutos en los cuales se vio lo más entretenido del partido ya que el equipo del “Profe” Castelli atacó con fuerza pero sin fútbol y se desordenó, por lo que de contra casi lo golearon. En un par de esas llegadas del local, Castillo hizo una de más y Aquino reventó el palo.

Colón ganó 1-0 merecidamente, sin lucirse pero demostrando que no es casualidad que esté en la punta. Por su parte, San Lorenzo perdió su tercer partido consecutivo y le dijo “adiós” al campeonato.

Pero las cosas no son tan fáciles para el Sabalero ya que ahí nomás, respirándole en la nuca, está Newell´s, que amenaza con quitarle la primera colocación en la tabla de posiciones. El conjunto de Zanabria conoce sus limitaciones, es práctico y gasolero, porque no gasta más de lo que tiene, y así sigue ganando.

En su visita ante Platense le faltó concentración, se notó que la mayoría de los jugadores son pibes y que no tiene experiencia para ser protagonistas, pero de fútbol anda joya: sólido atrás, preciso en el medio y contundente arriba. Además, cuenta con la suerte necesaria para ganar los partidos claves, lo que los hinchas llamaron “culo de campeón” cuando Romagnoli estrelló un cabezazo en el palo sobre el final. Pero el empate hubiera sido demasiado injusto para un desarrollo definitivamente favorable para la Lepra que en el primer tiempo fue el que más buscó y el que más encontró. Saldaña escaló por derecha siempre y marcó el rumbo para el primer gol del “Loco” Dalla Libera, Un rato después, los compañeros de “Larry” armaron un jugadón y le devolvieron la gentileza para que pusiera el 2-0.

En el segundo tiempo, el Calamar aprovechó la extrema calma de Newell´s y lo puso contra las cuerdas, pero chocó con “Terremoto” Cejas y su propia falta de puntería. Después de 15 minitos de dominio del local, los rosarinos se dieron cuenta que no era negocio meterse atrás y salió a luchar en el mediocampo. Entonces, Platense se partió a la mitad y sus dos mejores jugadores, el “Tero” Di Carlo y Coria, quedaron aislados. Sin embargo, el visitante volvió a equivocarse y faltando cinco minutos le quiso bajar la persiana al partido y casi se lo empatan: Cejas atajó un penal justo antes de que Erbín pusiera el 1-2 de cabeza.

No le alcanzó al Calamar con la arremetida del final y la visita terminó ganando con justicia y sufrimiento. Ahora, la Lepra espera el clásico ante Central de la próxima fecha a un punto de Colón.

El sábado, River enfrentó a Gimnasia de Jujuy con la obligación de ganar para meterle presión a Colón. Por eso jugó con la tabla en la mano, sin regalarle nada, ni fútbol ni goles, a los hinchas que fueron hasta la Tacita de Plata. El equipo de Ramón sabía que tenía un partido menos y se conformó con sumar de a uno, mientras los jujeños prepararon una gran fiesta para tratar de ganar sí o sí.

Los locales, con el aliento de sus hinchas, salieron a comerse a River, lo atacó y le creó las mejores chances de gol. Pero al ir tanto para arriba dejaba espacios para la contra, por lo que la visita también le daba trabajo a Castellanos. El Lobo jujeño era el protagonista e imponía su juego a un ritmo vertiginoso hasta que llegó el gol de Morales Santos. Ahí parecieron despertar los millonarios que recobraron su actitud ofensiva y fueron a buscar el empate. Sin embargo, la expulsión de Lombardi obligó a retrasar al “Diablo” Monserrat y atacar con menos gente. Por ello, River no creaba peligro sino era por un remate de larga distancia y fue justamente a través de un tiro libre que llegó el 1-1 gracias a la pegada del “Príncipe” Francescoli.
En el segundo tiempo, Gimnasia buscó más hasta que quedaron diez contra diez tras la expulsión de Juárez. A partir de entonces, el local se refugió y los de Núñez casi lo ganan, pero el conformismo pudo más que el deseo.

Fue un empate justo en una hermosa noche jujeña.

Es realmente desconcertante que sólo un equipo grande (River) pelea por el campeonato ya que estos son los que cuentan con los mejores jugadores. Esto abre un interrogante: ¿Vale la pena tener figuras que cuestan millones o es mejor contar con jugadores que sepan interpretar a su DT?

El caso de Boca, por ejemplo, me lleva a pensar en eso continuamente. Las compras que el año anterior hizo Bilardo trajeron jugadores sin nivel de equipo grande y esos mismos siguen ahora con el “Bambino” Veira y no arrojan buenos resultados.

El domingo en la Bombonera se enfrentó a Vélez y quedó algo muy claro: un equipo trabajado como el de Liniers, sabe jugar en desventaja, ya sea numérica o en el marcador; conserva una línea de juego inalterable basada en lo colectivo y no en las individualidades. Cada jugador tiene confianza porque se siente respaldado por sus compañeros. En cambio, Boca es un manojo de individualidades –Pineda, Cedrés, Riquelme-, no tiene juego de conjunto ni un patrón.

El equipo de Piazza fue a La Boca con una propuesta y no la cambió por más que estuvo más de la mitad del partido con un hombre menos. Arrancó perdiendo a los tres minutos de juego y ni siquiera eso lo hizo cambiar de idea. Con tranquilidad, apostó a su juego, confiando plenamente en que su juego lo llevaría al triunfo. Los locales jugaron bien los primeros minutos pero después del inicio no supo aprovechar el hombre de más, sólo Pineda se convirtió en una variante por izquierda.

Vélez lo dio vuelta 2-1 con goles de Chilavert, de penal, y Moriggi, mientras que los bosteros siguieron siendo espasmódicas ráfagas de individualismo como la última arremetida de Fabbri que dio en el travesaño. La repartida de puntos hubiera sido injusta porque los visitantes fueron superiores y tuvieron presencia, paciencia y perseverancia.

Otro caso de un grande en crisis es Racing, que también se despidió del campeonato tras perder 1-2 ante Lanús.

El desarrollo fue parejo, los dos equipos intentaron jugar bien, no especularon pero la obligación de ganar terminó haciéndose sentir. Los garantes apostaron al toque de la dupla “Huguito” Morales- “Caño” Ibagaza, mientras que Racing confió en sus tres delanteros.

Pero el toque de Lanús se volvió intrascendente y los delanteros locales fueron inofensivos. No pasaba nada de nada hasta que a los 44´ llegó el gol del “Chupa” López y a partir de ahí empezó otra historia.

En el complemento, la Academia salió con más decisión y aprovechó el quedo de su rival para empatar rápidamente a través del “Mago” Capria. El 1-1 no le convenía a nadie pero los dos equipos se mostraban conformes. Sólo un error podía torcer las cosas. Y finalmente ese error ocurrió: la regaló la defensa de Racing en una salida y en tiempo de descuento Coyette puso el 2-1.

Los dirigidos por Cúper fueron más oportunistas que nunca y consiguieron un triunfo para ir saldando la cuenta que tiene con los que quieren que vuelvan a jugar como en los viejos tiempos.

Los otros resultados de la jornada fueron Español 1-1 Independiente, Huracán de Parque Patricios 1-1 Gimnasia de La Plata, Estudiantes 2-2 Huracán de Corrientes, Central 1-3 Ferro y Banfield 1-2 Unión.

AA
Abril 1997.

Deportes en el recuerdo -Parte VIII


Octava fecha

¿Por qué el fútbol argentino y sudamericano es tan desorganizado? Si en Europa los equipos juegan copas y ligas al mismo tiempo, ¿por qué aquí no se puede hacer lo mismo? Debido a esta desorganización, River y Vélez debieron viajar miles de kilómetros para disputar la final de la Recopa en Kobe, Japón. Hasta aquí, la responsabilidad recae sobre la Confederación Sudamericana de Fútbol (CSF) que por más billetes decidió que un torneo continental se dispute en el Lejano Oriente. Pero lo peor es culpa de la AFA ya que los partidos postergados que ambos equipos por el torneo local recién se disputarían el 7 y 8 de junio, ¡una barbaridad! Así, los dos clubes deberán pelear por el campeonato con un partido menos que el resto durante varias fechas.

Pero no todo fue malo en el fin de semana futbolero porque, a pesar de los errores de los dirigentes, hubo partidos de gran nivel, como el que disputaron Lanús y Colón en el sur del conurbano. Los dos equipos necesitaban ganar, el Granate para retomar el camino del triunfo y volver a los primeros planos, como el año anterior; mientras que el Sabalero, tras el empate de Newell´s y la ausencia de River, si ganaba quedaba como único puntero. Y de esta manera salió un partido bárbaro, con muchos goles, lujos, toques y buenas intenciones.

En el primer tiempo Lanús contó más situaciones de gol ya que Enría tuvo una tarde inspirada, complicó en todo momento a la defensa rival y, además, estuvo bien acompañado por Coyette y el “Chupa” López. El local se puso 1-0 y parecían que iban a venir muchos goles más, pero cuando el visitante más desbordado se veía llegó el empate de Saralegui y a partir de allí, Colón revivió, retomó la confianza y encontró la forma de llegarle a Roa con peligro.

En el segundo tiempo, el equipo de “Pancho” Ferraro se colocó 2-1, nuevamente a través de Saralegui. Lanús reaccionó y fue al frente. Una y otra vez llegaba hasta Díaz pero, a la vez, dejaba espacios atrás para la contra del Sabalero. El gol se caía de maduro para cualquiera de los dos equipos y finalmente cayó para Colón: Gorostidi remató cruzado y puso el 3-1. Todo hacía pensar que los tres puntos se irían para Santa Fe y más aún cuando Ramón se fue expulsado en los locales.

Pero no está muerto quien pelea y Lanús puso mucha garra y descontó cuando faltaban diez minutos para el final a través de Coyette. Ahí, los visitantes se equivocaron feo porque se quedaron esperando atrás y lo termino pagando caro ya que a los 44´ el “Chupa” López conectó un centro de Enría y puso el 3-3.

Colón se sintió tocado en su amor propio y salió como una fiera enceguecida a llevarse el triunfo. No le quedaba mucho tiempo pero sí el suficiente para alcanzar la hazaña. Y llegó nomás: Aquino encaró con decisión y selló el 4-3 final.

La locura invadió las almas de los hinchas sabaleros que en gran número se habían dado cita en la cancha de Lanús, donde hubo fútbol de alto vuelo, mucha emoción y adrenalina, y un equipo que llegó a la punta.

Ante la ausencia de River, las miradas se dirigieron al otro equipo grande que estaba en la pelea: San Lorenzo, que recibió a Estudiantes. Ambos equipos venían mal y no pretendían regalar nada, por lo que no había promesa de buen fútbol. Como era de esperar, el partido fue luchado. El equipo del “Profe” Castelli tenía la posibilidad de alcanzar al Millonario y por eso tuvo, al menos, una actitud distinta a la que había tenido en Jujuy la fecha anterior y salió a ganar pero tomando recaudos. En cambio, el Pincha se tiró atrás para salir de contra. Pero ese ímpetu de los jugadores locales por atacar se convirtió en aceleración que sólo aportó confusión y así, al equipo del “Profe” Córdoba se le simplificó la tarea defensiva.

Quizás haya sido la paciencia la mejor virtud de los visitantes para ganar, esperando meter la contra justa y no desaprovechar las oportunidades que se le presentaban. Y así llegó el único gol del partido gracias a “Bernie” Romeo. A partir de entonces, el partido levantó su nivel ya que San Lorenzo intentó llegar a Bossio con más persistencia. Pero el Ciclón se expuso a la contra y Passet también sufrió algún sofocón.

En el final, el ataque de los locales pasó de confuso a desesperado y algunos jugadores como Silas, ante tanta impotencia, confundieron fuerza con violencia y se fue expulsado de la cancha.

El partido terminó 1-0 para los visitantes que tuvieron una actuación sólida y con los rendimientos de Bossio y el “Pepi” Zapata les alcanzó para edificar un triunfo justo.

Si bien para muchos el fútbol es un divertimento, para Racing es una tarea de supervivencia. Todo le cuesta el doble y los hinchas no le ven ninguna gracia. En vez de ser 30 los años sin títulos, por el ánimo de sus seguidores, parecen 500. Después de empatar 1-1 ante Unión en Santa Fe, el campeonato le quedó muy lejos. Sólo tiene la ilusión de la Copa pero si juegan como contra el Tatengue….

La Academia y Unión jugaron con 40 grados de calor, así todo se hizo lento, los movimientos eran premeditados para ahorrar energías y no había sorpresa. Los visitantes empezaron mejor y gracias al “Chelo” Delgado, que aprovechó un error de Clotet, se pusieron 1-0. El clima agobiante poco a poco se empezó a sentir y provocó más errores, como el de la defensa de Racing que dejó solo al “Loco” Marzo para que marcara el empate.

El complemento fue aburrido y si el árbitro lo hubiera terminado cinco minutos antes nadie se quejaba porque el calor ya era insoportable y el partido había pasado a un segundo plano.

Si hablamos de partidos importantes en la lucha por el campeonato es imposible no referirse al encuentro disputado por Newell´s y Boca en Rosario. Los leprosos estaban ahí nomás, a un punto de River y si ganaban se colocaban en la punta, mientras que los xeneizes estaban lejos de la disputa y de encontrar un buen rendimiento.

Lo del equipo del “Bambino” Veira es discreto y, al margen de los resultados, no logra cautivar a su hinchada, y eso que “La 12” siempre se conformó con poco. Particularmente, no comparto el planteo contra golpeador utilizado por el técnico.

Por esa actitud, el equipo de La Ribera fue cuestionado ante Ferro y Newell´s, ya que nunca asumió el protagonismo y terminó confundido, sin saber si atacar o esperar. Se vio a un conjunto sin rumbo, deambulando por la cancha, sin que nadie, salvo Latorre y Cedrés, agarrara el timón.

El primer tiempo divirtió a la multitud que colmó el Coloso ya que Newell´s enseguida se puso en ventaja y obligó a su rival a cambiar su actitud de espera por otra más ambiciosa. De a poco, Boca fue llevando a la Lepra contra su arco y generó peligro, y sobre el final de la etapa llegó el empate a través de “Gambetita”.

Si bien el 1-1 no le convenía a ninguno de los dos, la igualdad pareció conformarlos y así el segundo tiempo se hizo menos intenso y más discreto. Si bien el empate fue justo pudo haber un ganador: Quintana estrelló un remate en el poste para el local y Tchami la tiró centímetros afuera en un mano a mano.

Al menos no fue una frustración más para los de Veira y los de Zanabria alcanzaron a River en el segundo puesto.

El clásico del domingo se disputó entre dos equipos que además de no tener gran rivalidad (lo que debería ser lo más importante), estaban muy lejos de la punta: Independiente y Huracán de Parque Patricios. Y como si eso fuera poco, la cancha estuvo semi vacía y eso atentó contra el espectáculo.

En el primer tiempo, el local se adueño del partido dentro de un trámite discreto. Los dirigidos por el “Flaco” Menotti manejaron el balón y crearon situaciones; sin embargo, el Globo casi se va al descanso en ventaja de no ser por la mala puntería de sus delanteros en las pocas oportunidades que se les presentaron. Para colmo, Graieb se fue mal expulsado.

Al tener un jugador menos, Huracán decidió en el segundo tiempo refugiarse en su propio arco y así le complicó las cosas a Independiente que, si no hubiera sido por la desfachatez de “Matute” Morales no ganaba. El Rojo iba una y otra vez y chocaba siempre contra la defensa visitante que hacía lo que podía hasta que apareció “Matute”, frotó el botín y le puso un pase de taco al “Palomo” Usuriaga que abrió el marcador.

A partir de ese momento despertó el Globo que salió a buscar el empate y el partido se hizo más emotivo. En el final cruzaron ataque por ataque y sobre el cierre apareció Calderón para sellar el 2-0.

Después de un comienzo malo para el equipo de Avellaneda, ahora, desde la mitad de la tabla, mira el campeonato con otros ojos.

Los restantes partidos de la fecha fueron: Gimnasia de la Plata 3-1 Banfield, Huracán de Corrientes 1-1 Gimnasia de Jujuy y Platense 1-0 Ferro.


AA
Abril 1997.

Deportes en el recuerdo - Parte VII


Séptima fecha

Este capítulo del certamen nos dejó muchas cosas que podrían llamarse “sorpresas”. La primera: tuvo una relevancia notoria y fue decididamente mala para los que quieren ver buen fútbol. Lo que parecía una buena oportunidad para reencontrar el triunfo e intentar jugar mejor se convirtió en un trámite complicadísimo para Boca. No precisamente porque Ferro haya jugado un gran partido sino porque los dirigidos por el “Bambino” Veria mostraron un rendimiento peor del que habían tenido una semana antes ante River. Boca careció de profundidad para crearle peligro a los de Caballito y también le faltó paciencia. Por ello, todo lo que hacía hasta ¾ de cancha con toque seguro lo desperdiciaba con pelotazos en forma de centro y muy inofensivos. (N. de R.: finalizaron 1-1) Pero lo más doloroso para el hincha xeneize fue darse cuenta de que su equipo no tiene un jugador desequilibrante, capaz de definir un partido en una sola jugada, y por eso terminaron pidiendo por Diego y Cani. 

La segunda sorpresa: Esta no fue tan importante pero sí asombró a más de uno. Se trató del mal rendimiento de River ante Platense. Si bien los millonarios ganaron 2-1 y merecidamente, no jugaron bien pero a diferencia de lo que ocurre con Boca, sí tienen jugadores que cambian la historia de un partido en un abrir y cerrar de ojos. Esta fue la clave del éxito del equipo de Núñez: tenerse paciencia y esperar a que alguien se ilumine y lo salve, y para su suerte, eso fue lo que ocurrió.

Tercera sorpresa: Esta sí que dejó a todos con la boca abierta ya que Huracán de Parque Patricios le ganó 3-1 a Vélez a pesar de que el equipo de Piazza jugó mejor aunque terminó chocando con un inspiradísimo “Anguila” Gutiérrez, quien tuvo que enmendar los errores de su defensa. Igualmente, vale la pena remarcar dos situaciones que condicionaron el desarrollo del juego: el gol madrugador de Conti y la expulsión del “Pacha” Cardozo también en el comienzo. Esto obligó a Vélez a irse al ataque y dejar espacios en el fondo, lo que calzó justó en el juego contra atacador del Globo. Quizás, algún gol más para los de Liniers como premio de su esfuerzo y actitud hubiera sido lo más justo.

Cuarta sorpresa: Esta fue importante porque por sus consecuencias en la pelea por el campeonato. Gimnasia de Jujuy le ganó 2-1 a San Lorenzo y lo alejó de la punta. Los jujeños jugaron mejor y si sufrieron fue porque el arquero Castellano no brindó seguridad en ningún momento y no por lo producido por el equipo del “Profe” Castelli en ofensiva. Los de Boedo se conformaban con el empate y casi nunca arriesgaron y las pocas veces que lo hizo chocó contra su impotencia y con Costas, que anuló completamente a “Pipo” Gorosito y se hizo impasable. San Lorenzo quedó lejos de la cima y de su fútbol, mostró una vez más que depende demasiado de lo que hagan Gorosito y el “Loco” Abreu y a eso se le sumó que Silas tuvo una noche negra.

En el resto de la fecha, Colón visitó el viernes a Racing, estrenó la pilcha de puntero y demostró que no le queda grande. Jugó de igual a igual y si Leo Díaz no se equivocaba al intentar contener un remate del “Mago” Capria que finalmente significó el empate, el Sabalero se llevaba el triunfo porque la Academia no encontraba la forma de entrarle a una defensa muy bien parada. Si bien el 1-1 hizo que Colón devolviera la pilcha a la tienda, fue un motivo de festejo a unos 4.000 hinchas santafesinos que tiñeron las tribunas de rojo y negro. Por su parte, Racing pasa por un momento delicado porque juega mal y no gana, y como si eso fuera poco, se lesión su jugador más importante, “Teté” Quiróz.

Y por una semana, los racinguistas debieron soportar las cargadas de sus archirivales ya que esta vez le tocó ganar a Independiente. El rival, Banfield; el resultado, 2-0. Era un partido vital para el “Flaco” Menotti al frente del Rojo ya que últimamente el DT había tomado algunas medidas drásticas que no le habían dado buenos resultados. Primero había borrado al “Polaco” Arzeno y a Díaz, y luego se había decidido por aplicar el achique como única forma de defender, lo que lo llevó a comerse cuatro ante Unión. Pero hay que reconocer que para el partido ante El Taladro, el entrenador enmendó sus errores. Afortunadamente para él, las cosas salieron bien y así las críticas de los hinchas fueron reemplazadas por aplausos. Independiente volvió a jugar bien después de mucho tiempo y recuperó altos rendimientos en piezas claves como Mondragón, “Matute” Morales y Calderón. Por su lado, Banfield ya parece resignado y con la mente puesta en el Nacional B.

El lunes, mientras buscaba alguna razón para no entregarle anticipadamente el título a River y miraba el partido de Newell´s, recordé lo bueno del equipo de Zanabria y me pregunté, ¿por qué no puede salir campeón? Los rosarinos le ganaron 1-0 a Español y volvieron a mostrar un fútbol vistoso y ofensivo, sin mezquindades. El gol de Giménez les permite soñar ya que están a un solo punto de los millonarios que deben viajar a Kobe (N. de R.: En esa ciudad japonesa se disputó la Recopa Sudamericana entre River, que había obtenido la Libertadores en 1996, y Vélez, ganador de la Supercopa de ese mismo año. El partido terminó 1-1 y los de Liniers se impusieron 4-2 en los penales).

Los restante partidos de la fecha fueron: Lanús 0-0 Estudiantes, Unión 2-1 Gimnasia de La Plata, Central 0-0 Huracán de Corrientes.


AA
Abril 1997

Deportes en el recuerdo - Parte VI

La sexta fecha

No fue esta una jornada normal. Nunca los es cuando hay un superclásico de por medio. Este River-Boca convulsionó al país durante una hora y media y dejó en un segundo plano el resto de los partidos de la fecha.

Si era especial y atractivo en la previa, imagínese lo que tengo para decir después de 90 minutos ES-PEC-TA-CU-LA-RES. Seré redundante y pesado, pero no me canso de decir que el fútbol es el deporte más bello del mundo y este superclásico es el fiel reflejo de ello.

El partido se jugó ante 75.000 espectadores eufóricos. En los papeles, River era amplio favorito, tanto desde lo anímico como lo futbolístico. Por su parte, Boca venía de golear, sin embargo, seguía siendo punto y si lo ofrecían de antemano el empate, seguro lo aceptaba. Entonces, ¿por qué la desazón invadió al hincha xeneize tras el 3-3 final? Porque después de ir ganando 3-0, un empate es como una derrota.

¿Por qué no ganó Boca? Simple. Los dirigidos por el “Bambino” Veira no tuvieron precisión a la hora de definir las situaciones de gol que creó y si bien jugaron mejor que su rival terminaron colgados del travesaño, pidiendo la hora.

¿Por qué empató River? Complicado. Los millonarios no hicieron los méritos suficientes para justificar el resultado y si llegaron al empate fue por el aprovechamiento de los errores del rival en momentos claves del partido.

El desarrollo del encuentro fue vibrante desde el comienzo. Boca jugó los mejores setenta minutos de todo el torneo: tuvo solidez defensiva, recuperación y precisión en el medio, y velocidad y agresividad adelante. El equipo visitante superó a River hasta los 25 minutos del segundo tiempo cuando echaron al “Manteca” Martínez. A partir de ahí, los xeneizes perdieron peso ofensivo, retrasaron sus líneas y dejaron que River se les fuera encima.

Y cuando el árbitro pitó el final y el 3-3 era un hecho se desató la alegría gallina. ¿Qué gallinas? Después del partido parece que se cambiaron los roles, ahora, los de River le gritan “¡gallinas!” a los de Boca.

En el ya mencionado segundo plano quedó el partido entre Colón y Estudiantes, vital para el desarrollo del campeonato. El encuentro fue muy parejo pero dentro de esa paridad el Sabalero sacaba alguna mínima ventaja porque tenía más variantes y un Castillo inspiradísimo. Los dirigidos por “Pancho” Ferraro ganaron porque fueron oportunistas y tienen jugadores de un nivel superior al del Pincha que jugó bien pero pecó por su falta de precisión a la hora de anotar. Además, el “Profe” Córdoba puso marcas personales pero de poco le sirvió ya que sólo consiguió tres expulsados. Colón ganó 3-1 con dos goles de Castillo y uno de Saralegui y alcanzó la punta, mientras que Romeo descontó para el equipo platense.

Por su parte, el semillero de Gimnasia de La Plata sigue dando sus frutos: ahora apareció “Chirola” Romero y gracias a este pibe lleva dos triunfos seguidos. Esta vez, el Lobo le ganó 1-0 a Racing y lo hizo merecidamente ya que llegó más y mejor, aunque el penal no sancionado en el final a favor de la Academia le dio un sabor a injusticia al resultado final. El equipo del “Coco” Basile fue un mar de dudas y dependió de los pelotazos del “Mago” Capria para el “Mencho” Saavedra para crearle peligro a Noce. El partido no mereció un epílogo polémico como el que tuvo ya que los jugadores se habían comportado correctamente durante los 90 minutos y si hay que apuntar a un responsable, ése es el árbitro Lamonlina.

El torneo sigue dando sorpresas: ahora, a un punto de River y Colón quedó Newell´s, que le ganó 2-0 a Huracán de Parque Patricios en un Coloso de Rosario colmado. Los conducidos por Mario Zanabria están mostrando un gran nivel y condiciones suficientes para pelear por el campeonato. El DT encontró en el “Negro” Zamora al compañero ideal de Bruno Giménez en la delantera y en Guiñazú la media naranja del “Loco” Dalla Libera en el medio. Esto, sumando a la solidez defensiva y el apoyo anímico de la hinchada están dando como resultado un gran equipo.

El domingo 23 de marzo fue un día duro para los de Avellaneda ya que a la derrota se Racing se sumó el empate 4-4 de Independiente ante Unión. El equipo del “Flaco” Menotti demostró una vez más que es masoquista. Todo lo que consigue con su fútbol generoso lo echa a perder con el achique. Los santafesinos, que parecían derrotados en todo momento, aprovecharon la ineficacia de los defensores del Rojo a la hora de tirar el off side.

Párrafo aparte merece el San Lorenzo del “Profe” Castelli que parece haber aprendido la lección y frente a Central dejó de llorar por los jugadores que están en la Selección y se dedicó a jugar. Los cuervos salieron a ganar desde el inicio y acorralaron a los canallas, dejando al “Negro” Palma y cía. sin chances de crear juego, y se sabe que el equipo de Zoff sin la pelota es un equipo tibio, vulnerable. Los jugadores locales también aprovecharon los errores defensivos de los rosarinos, lo que demuestra que estuvieron concentrados.

Castelli ha logrado que sus dirigidos respeten un estilo de juego agresivo, basado en el ataque masivo. Tiene muchas variantes en ofensiva, es contundente y eficaz, y ha mejorado en defensa con el ingreso de “Cacho” Borelli. Así, el Ciclón ganó 3-1, llegó a los 13 puntos y se acerca a los punteros.

Esta fecha encontró a Vélez volviendo a los primeros planos. Después de una siesta copera, los de Piazza reencontraron el camino de la victoria con el triunfo 2-1 ante Banfield. La gran virtud del conjunto de Liniers fue tener perseverancia para aplicar el fútbol que más le conviene y mantener la tranquilidad cuando las cosas no le salieron bien. Además, supo sacar provecho de los yerros del rival, aunque lo más interesante fueron las apariciones de nuevos futbolistas como Marangoni y Cordone, pilares del triunfo.

El resto de la jornada ratificó el mal momento de Lanús, que empató 1-1 con Gimnasia de Jujuy y de local. Mientras que Platense se trajo un punto de Corrientes al igualar en un tanto ante el Huracán de esa ciudad y Ferro le ganó 2-1 a Español.


AA
Marzo 1997.

Deportes en el recuerdo - Parte V

Quinta fecha

Tuvieron que pasar cinco fechas para que quedara en evidencia que River no era un equipo perfecto. Errar es humano y los jugadores de Ramón Díaz erraron mucho, y lo pagaron muy caro. ¿Qué esperaban? ¿Los millonarios no se pueden equivocar? Lo cierto es que después del 1-1 ante Español hubo algunos comentarios en la prensa que no me agradaron. Por ejemplo, un diario deportivo culpó al árbitro Aníbal Hay de haber influenciado en el resultado final cuando, en realidad, el factor que más influyó fue el desempeño de los gallegos, que jugaron su mejor partido en muchísimo tiempo. Los dirigidos por Cavallero sorprendieron a todos cuando salieron a atacar a su rival. Nunca renunciaron al toque y siempre fueron agresivos. Además, contaron con el uruguayo Parodi quien con picardía y talento se convirtió en la figura de la cancha. Por el lado de River, poco y nada. Sólo Bonano y Astrada estuvieron a la altura de las circunstancias y fueron los que se cargaron el equipo al hombro. Muy poco para un conjunto que pretende salir campeón. Los millonarios no tuvieron respuestas anímicas y futbolísticas, y llegó al empate por decantación.

El tema de la jornada fueron los yerros y si no me creen, fíjense en Chilavert, quien tuvo una tarde nefasta. Vélez, con jugadores habitualmente no titulares, perdió merecidamente 1-0 ante Unión pero el resultado bien pudo haber sido distintos si el arquero paraguayo no erraba dos penales. Las dos veces que Chilavert se paró para patear desde los doce pasos sobró a Yorno y remató con displicencia. Y así le fue. Aunque el arquero velezano volvió a marcar un récord: fue el primero en el puesto en errar dos penales en un mismo partido.

Pero sin dudas, lo más destacado de la fecha fue el regreso del “Beto” Márcico a las canchas después de 265 días en los que estuvo ausente por lesión. Regresó con Gimnasia y ante Independiente, el equipo justamente dirigido por su amigo Menotti. Esta vez, el destino se portó bien con el Beto al juntarlo con el Flaco en uno de los momentos más emocionantes de su carrera.

El partido fue discreto y sólo sobresalió el joven “Chirola” Romero del Lobo, quien metió dos golazos, el segundo de tijera. Gimnasia ganó 2-1 y acentuó la mala racha de Independiente, que volvió a demostrar que insinúa más de lo que logra, siempre le faltan cinco pa´ el peso y se queda con las manos vacías. Esta vez, no mereció perder pero pagó carísimo sus errores, especialmente las expulsiones, una muestra del nerviosismo con el que juega el Rojo, esos mismos nervios que hacen del achique un suicidio.

Y la vuelta de Márcico no tuvo manchas. La gente lo alentó siempre y dentro de la cancha sus compañeros lo apoyaron y buscaron permanentemente para que se luciera. Al “Beto” sólo le faltó ritmo, algo normal para un jugador que venía de una inactividad tan larga. Pero su talento sigue intacto.

También hubo reencuentros la noche del viernes en la Bombonera cuando Boca volvió a ganar, a jugar bien y se amigó con su hinchada. Y algo parecido le sucedió al “Manteca” Martínez, quien convirtió cuatro goles y cambió silbidos por aplausos. Del partido ante Huracán de Corrientes, podemos marcar dos momentos que ocurrieron a partir de la expulsión del defensor visitante Reinoso. Once contra once, los correntinos inquietaron a Boca y éste no encontró la formar de crearle peligro a Mele, y si se fue al entretiempo 1-0 arriba fue por el oportunismo de "Manteca" y porque Guzmán se atajó todo.

En el segundo tiempo, los visitantes, al encontrarse en desventaja numérica, renunciaron a atacar y le cedieron la iniciativa al local. Así apareció la claridad de Peralta y Riquelme en el medio y el olfato goleador de Martínez. Boca terminó 4-1, mostrando contundencia y algunos buenos rendimientos individuales, argumentos suficientes para soñar con ganarle a River en la próxima fecha.

Por su parte, San Lorenzo venía de golear a Boca y estaba ahí nomás del puntero River, pero en Vicente López lo frenaron en seco. El equipo de Castelli extrañó a los jugadores que se habían ido con la Selección y en vez de ser protagonistas se mostraron como víctimas. Sólo Silas intentó hacer olvidar la ausencia de sus compañeros y demostrar que podían ganar sin ellos. Pero con las buenas intenciones del brasileño no alcanzó para vencer a Platense.

En el primer tiempo, los de Boedo estuvieron distraídos y a pesar de haber arrancado ganando, el Calamar se lo dio vuelta. En el complemento, Platense se replegó y a San Lorenzo le faltó precisión y claridad para remontar el partido, y finalmente, los locales liquidaron el asunto en una contra: 3-1 y a la bolsa. El Santo pecó y perdió una buena oportunidad de acercarse a la cima de la tabla de posiciones.

Mientras tanto, en el Cilindro de Avellaneda hubo un partido entre Racing y Estudiantes en el que la Academia mostró lo de siempre: incertidumbre y desesperación, las mismas que desde 1966 se volvieron una presión devoradora de jugadores, técnicos y dirigentes. Por el lado del Pincha tampoco hubo novedades: se nota que tiene un plantel reducido incapaz de brindar espectáculo, que gana regularmente pero nunca termina de redondear una buena actuación. Este equipo del “Profe” Córdoba no respeta un estilo, viaja entre sistemas tácticos más embarulladores que innovadores. Y no estoy en contra del entrenador pero sí creo que la táctica se define a partir de los jugadores con los que se cuenta y no al revés. En fin, la realidad mostró que la monotonía de Racing se impuso 1-0 sobre los cambios permanentes de Estudiantes.

Respecto del resto de la fecha, cabe mencionar que Lanús y Central no levantan cabeza, empataron 0-0 y siguen decepcionando a todos. Por el descenso, Banfield perdió 3-2 ante Newell´s, Ferro le ganó 4-3 a Huracán de Parque Patricios, y Gimnasia de Jujuy cayó 4-1 ante Colón, y este último se colocó a un punto de River.

AA
Marzo 1997

Deportes en el recuerdo - Parte IV

La cuarta fecha

Esta jornada del torneo me causó una mezcla de sensaciones, de las cuales, hay una que no puedo dejar de mencionar: el fútbol es el deporte más maravilloso y apasionante del mundo. Es capaz de hacer grande al más pequeño y de achicar al más grande con el solo hecho de hacer rodar la pelota, ésa que a veces y caprichosamente no quiere entrar en un arco y entra en el otro por esas cosas de azar. Son esos momentos en que el deporte no entiende de merecimientos ni Justicia y se deja llevar por la pasión del gol. Y si no, pregúntenle a Racing, que el domingo preparó una fiesta que al final se la aguó Independiente cuando Calderón puso el 2-1 definitivo para el Rojo.

Este clásico se Avellaneda estuvo rodeado de cuestiones que van más allá de la redonda, que se encuentran en las tribunas. Me refiero a la violencia y a la inoperancia de la Policía. Quizás no sea la solución definitiva pero, ¿no sería mejor dejar el tema de la seguridad en los estadios a personal más especializado? Es inconcebible que un árbitro tenga que detener el juego constantemente porque no recibe garantías de parte de los encargados de la seguridad que deben controlar a los hinchas (N. de R.: los barrabravas y los fanáticos maleducados, irrespetuosos e intolerantes también existían en esa época y protagonizaban incidentes violentos como ahora). Debe haber una solución a este problema pero el tema no se ha manejado correctamente y por eso hasta ahora no se la ha encontrado.

Pero ni toda esa violencia puede empañar el buen fútbol. No sólo en Avellaneda hubo un partido espectacular, también hubo juego de alto vuelo en el Bajo Flores. Allí, San Lorenzo mostró una vez más que va a pelear el campeonato y evidenció el pobre momento de Boca. Una vez más, los xeneizes demostraron que no cuentan con buenos jugadores. Faltó Latorre y Riquelme quedó solo en medio de la mediocridad de sus compañeros que evidenciaron la falta de jerarquía del plantel.

Por su parte, los de Boedo dieron una lección de fútbol y se vieron altísimos rendimientos individuales en sus jugadores de mitad de cancha hacia delante como Galetto, Silas, Gorosito, Biaggio y Abreu. Con dos goles de Pipo y otro dos del brasileño, San Lorenzo ganó 4-0.

Mientras los xeneizes sufría una derrota categórica, sus primos de River gozaban de una nueva victoria: 3-0 a Huracán de Parque Patricios. Aunque a algunos les suene raro, este equipo millonario modelo 97´ no es el mismo que el del año pasado. Se lo nota distinto en su forma de jugar, lo hace más tranquilo, más seguro, con suma frialdad a la hora de definir y, principalmente, menos espectacular. ¿Será que le falta la explosión del Burrito Ortega? Puede ser, pero ha mejorado defensivamente a tal punto que no le convirtieron goles en lo que va del torneo.

“La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida”, parecen cantar los hinchas sabaleros. Colón le ganó 2-0 a Central y lo bajó de la punta. Ahora, los santafesinos le dan pelea al Canalla, San Lorenzo y River en la pelea por el campeonato al colocarse muy cerca de la cima de la tabla de posiciones. Para muchos, Colón es la sorpresa del torneo, pero no para sus jugadores, cuerpo técnico y dirigentes que conocen sus posibilidades y se fijan primero en entrar a la Copa Conmebol y luego en luchar arriba.

Y si de sorpresas hablamos, el agónico triunfo de Vélez ante Gimnasia de La Plata por 1-0 lo fue, no por el desarrollo del partido ya que los de Liniers merecieron el triunfo largamente pero sí por la manera en la que lo consiguió: después de salvarse de una situación en la que el Pampa Sosa se erró un gol increíble, partió la contra que terminó con el gol de Posse a los 92 minutos.

Por todo ello el fútbol es grandioso y nunca nadie va a saber todo sobre este deporte porque a este no se le acaba el repertorio.

El resto de la fecha también estuvo lleno de fútbol y goles: se recuperó Lanús tras ganarle 2-0 a Platense, respiró Banfield después del 1-0 ante Ferro, festejaron el 2-2 Español y Huracán de Corrientes, Newell´s venció 2-1 a Unión y Estudiantes 3-2 a Gimnasia de Jujuy.


AA
Marzo 1997.

Deportes en el recuerdo - Parte III

Tercera fecha

Una nueva jornada del campeonato se desarrolló entre semana para ganar tiempo antes del receso por la Copa América. No hubo resultados sorprendentes y lo más destacado fue el anuncio oficial sobre el arreglo entre la AFA y Pepsi que proveerá a la asociación futbolística de un millón de dólares, la mitad destinada al campeón del torneo y la otra mitad se repartirá entre los demás clubes y el goleador del certamen. (N. de R.: el acuerdo incluyó también al Torneo Apertura 1997 por el mismo monto, por el que el contrato fue de dos millones de dólares por todo el año). A cambio, el torneo llevará el nombre de dicha empresa. Mi opinión es que es una medida que aliviará ciertos problemas económicos de los clubes pero va en contra de la tradición y deshumaniza todo lo que simboliza este deporte y la pasión que sentimos por él. Pero es parte de la modernización del fútbol y ¿el primer paso para transformar los clubes en sociedades anónimas?

El martes se jugaron tres partidos, uno de ellos fue Boca-Lanús. Ambos equipos no venían teniendo un buen desempeño y, en consecuencia, habían perdido varios puntos. Por ello tenía la necesidad de ganar, así que el 1-1 final no les sirvió para subir en la tabla. Sin embargo, al ver el partido el punto les valió oro: a Lanús porque un empate ante Boca y en la Bombonera siempre es bueno y a los locales porque remontaron un resultado que les fue desfavorable desde los cinco minutos y no jugaron bien. El visitante, tras ponerse en ventaja se replegó en su campo y prácticamente renunció a atacar. Los de Cúper tuvieron una actitud mezquina, algo que no los caracterizaba. Boca se vio obligado a atacar pero lo hizo desordenadamente hasta que ingresó Riquelme y a partir de ahí hasta el final del primer tiempo se vio lo mejor de los xeneizes, y lo pudo empatar si no hubiera sido por Roa. En el segundo tiempo la ansiedad se apoderó de los jugadores boqueases y los de Veira terminaron atacando con confusión, mientras su gente los alentaba sin parar. Y cuando el agua hervía, Latorre sacó la pava del fuego con un golazo que calmó los ánimos de los hinchas. Boca mereció ganar porque fue el único que quiso hacerlo.

Mientras tanto, en el Bajo Flores, San Lorenzo le ganaba a Español y sacaba chapa de candidato. Los de Castelli se impusieron 3-2 y volvieron a jugar muy bien, mostrando una gran vocación ofensiva acompañada de sincronizadas variantes en ataque, aunque tuvieron algunas falencias defensivas. Arrancó 1-0 para los gallegos pero el Ciclón lo dio vuelta 3-1 jugando con estilo y transpirando la camiseta. Dependió mucho de sus caudillos, como Ruggeri y Gorosito, quienes además de anotarse en el marcador sacaron el equipo adelante. Pero tuvo que sufrir el 2-3 de Español pero se impuso el juego colectivo de los de Boedo con presión para la recuperación y relevos. San Lorenzo ganó merecidamente y demostró que va a pelear el campeonato.

El último partido del martes lo jugaron Huracán de Parque Patricios y el Huracán de Corrientes. Terminaron 1-1 y salió un encuentro pobrísimo. A los correntinos el punto les sirvió para el descenso pero a los Quemeros los dejó sin técnico ya que Brandoni renunció.

Los platos fuertes de la fecha se sirvieron el miércoles: Racing visitó a Gimnasia de Jujuy con todos sus titulares y no le fue tan mal ya que ganó 2-1, aunque sufrió inmerecidamente. La Academia arrancó bien, presionó en el medio gracias al “Teté” Quiroz y atacó por el lado del “Chelo” Delgado, el más incisivo. El delantero marcó el primer gol pero se lesionó, por lo que tuvo que salir y con él se fueron las ideas de su equipo. Racing perdió profundidad y eso le permitió a los jujeños adelantarse en el campo, pero éstos chocaron contra sus propias limitaciones y el buen desempeño de la defensa rival. En el segundo tiempo, Gimnasia se quedó con un jugador menos, pero Racing en vez de atacar dejó venir al Lobo y éste empató gracias a un espléndido tiro libre de Morales Santos. Luego vino el gol de Michelini y se hizo Justicia. Este 2-1 dejó a Racing en una posición expectante y cerca de River.

Por la noche se había corrido la bola de que iba a haber un robo en Banfield pero los muchachos de Patricio Hernández lograron frustrarlo. Es cierto que se esperaba más del River puntero pero lo costó muchísimo debido al planteo defensivo del local. Los Millonarios tuvieron que cambiar el frac por el overol y sudaron la gota gorda para ganar 2-0. Banfield terminó con ocho jugadores y ese fue el factor determinante por el que fue derrotado. Sin esas expulsiones, River hubiera tenido que llamar a un cerrajero para abrir las puertas del gol. El visitante ganó merecidamente y siguió en soledad en lo más alto de la tabla. Los del “Pelado” Díaz parecen invencibles, ¿podrán bajarlos? No sé, pero Boca lo visita dentro de tres fechas.

En Avellaneda se jugó lo que hubiera sido el “Clásico del Domingo” pero fue el del miércoles. Independiente venía golpeado tras su derrota en Rosario y Vélez estaba entonado después de ganarle a Emelec por la Libertadores. Estos antecedentes se reflejaron en el campo de juego: los del Rojo vagaron por la cancha, con mucha inseguridad y atacando sin convicción ni ideas. Del otro lado estuvo un equipo de Liniers muy concentrado, presionando para provocar el error rival y tapizarlo al máximo, y así fue: penal infantil de Rotchen y gol de Chilavert; la pierden los locales en el medio y golazo de Posse en la contra; corner para Vélez y aparece solo Camps debido a la pésima marca de la defensa local para colocar el 3-0 lapidario. Ahí, Independiente murió anímicamente y si atacó porque Vélez reguló y se tiró atrás. No caben dudas de que los de Piazza ganaron con Justicia y que el Rojo pasa por una mala racha.

En Arroyito hubo fiesta y no era para menos. Rosario Central le ganó a Estudiantes 1-0 y se posicionó muy cerca de River. Los Canallas salieron a jugar con la idea que brinda su generoso fútbol pero no pudieron imponerse porque se encontraron con un planteo que no esperaba. El Pincha se propuso jugar de igual a igual y pelear cada pelota como si fuera la última. Por eso, el gol agónico del “Petaco” Carbonari tuvo un sabor especial para sus hinchas que festejaron de lo lindo porque lo que cuesta vale y este triunfo es vital para pelear el campeonato.

La fecha se completó con otros tres partidos: Gimnasia de La Plata le ganó 1-0 a Newell´s y espera tranquilo al “Beto Márcico; en Vicente López, Platense y Colón empataron 2-2 y Aquino metió tres goles (dos a favor del Sabalero y uno en contra); y Unión le ganó 2-1 a Ferro de local.


AA
Marzo 1997.